4.5. Predisposición atencional

Predisposición hacia la frecuencia

La atención auditiva se puede sintornizar para focalizarse en una frecuencia en particular y esta focalización reduce la probabilidad de detectar otras frecuencias próximas. En experimentos se usaron señales con frecuencias adyacentes a la señal target para medir el intervalo de frecuencias que se detectaría al focalizar la atención en una frecuencia específica.

Parecía como si la atención auditiva actuara como un filtro que sólo pudiera atravesar las frecuencias situadas dentro de una banda o franja concreta. A este tipo de filtros se les llama “filtros paso banda”. En otro experimento se uso una señal previa para focalizar la atenciónen una frecuencia en cada ensayo. Cuando esta señal predecía correctamente la frecuencia target los oyentes acertaban en el 90% de los casos. Cuando la diferencia entre frecuencias era mayor, el desempeño era casi al azar.

Se proporcionaron evidencias en contra de la denominada hipótesis de lo “escuchado pero no atendido”. Aquí aunque se indicara explícitamente a los oyentes que los targets podían ser distintos de la frecuencia esperada, el rendimiento no mejoró. Esto sugiere que el estímulo, más que ignorado, fue rechazado por el filtro.

Predisposición hacia el espacio

La selectividad espacial influía acelerando la respuesta a los estímulos que se les presentaban desde la dirección esperada. Por ejemplo, Rhodes colocó ocho altavoces alrededor de sus participantes. Las respuestas más rápidas se producen cuando el estímulo proviene de la misma posición que la vez anterior y son más lentas, cuando procede de otra distinta. Asimismo, cuanto más lejos esté el altavoz que emite el segundo estímulo del anterior, más lenta será la respuesta.

Dedujo que el tiempo que se tardaba en desplazar la atención de un lugar a otro era proporcional a la distancia recorrida. En sus críticas, Spence y Driver señalaron que cuando la misma respuesta se emite en sucesión temporal, el efecto de facilitación observado podría deberse a un efecto de priming (o preparación).

En otros experimentos con auriculares donde no podría haber influido la preparación de la respuesta, encontraron que la señalización de la posición ejercía efectos ligeros, pero significativos. En sus invstigaciones, la localización es más rápida y precisa cuando la señal es válida que cuando no lo es.

Las evidencias indican que cuando se requiere una discriminación, la señalización de la posición del estímulo produce una orientación endógena de la atención auditiva que facilita la discriminación de los estímulos, pero no su detección.

Atendiendo a diferentes modalidades sensoriales

Son numerosas las tareas cotidianas que requieren que se integre la información recogida desde varios sentidos. La psicología de la atención estudia varias cuestiones relacionadas con el uso e integración de la información procedente de diversas modalidades sensoriales.

Los beneficios del procesamiento multisensorial

En el primer experimento la tarea consistió en detectar si la vibración del estímulo es continua o intermitente. Al inicio de cada ensayo se presentó una señal auditiva y a continuación tras una demora variable se activó el estímulo táctil del mismo lado o del lado opuesto a donde había aparecido la señal auditiva. Se pidió a los participantes que ignoraran las señales auditivas.

Los resultados indican que la respuesta más rápida al estímulo táctil se da cuando es precedida por una señal auditiva en el mismo lado, demostrando que la señal auditiva exógena debe haber atraído la atención táctil.

Repitieron el experimento pero usaron luces en lugar de altavoces y de nuevo los sujetos respondían más deprisa a los targets táctiles aparecidos en el lado de la señal que a los que se les presentaba en el lado opuesto. Esto solo indica que la señal visual exógena también capta la atención táctil. Resumiendo: hay fuertes vínculos crossmodales entre el tacto, la visión y la audición durante el control exógeno de la atención encubierta.

Predisposición hacia una modalidad sensorial

Sabemos que una señal visual mejora la detección de un estímulo táctil presentado en o cerca de la misma posición. Por lo que cabe esperar que una señal luminosa situada en el lado izquierdo del espacio visual facilite también el procesamiento de los estímulos táctiles presentados en la mano izquierda. Esto sucede cuando no se han cruzado las manos.

¿Qué pasaría de estar cruzadas? La respuesta es que la señal visual seguiría facilitando las discriminaciones táctiles en ese lado del espacio pero ahora para los estímulos táctiles presentados en la mano derecha.

Es decir, la correspondencia espacial retiniana se ha reasignado a la nueva posición de las manos. La información propioceptiva se actualiza continuamente al cambiar la posición del cuerpo.

Dominancia de la modalidad visual

Spence y colaboradores diseñaron una tarea en la que los sujetos llevan puestos guantes de goma y pueden ver sus propias manos mientras se les presenta la sensación táctil y la luz ó bien, ver lo que creen que son sus manos aunque en realidad son un par de guantes de goma sin mas.

El efecto de interferencia de las luces se trasladaba hacia las manos de goma, confirmando que el lugar donde se sentía la vibración se desplazaba hacia dichas manos.

Aunque los sujetos sabían que las manos falsas no eran las suyas, no podían sustraerse a la ilusión.

Los autores argumentaron que el lugar de nuestras sensaciones táctiles está en función de lo que vemos. Estas ilusiones indican que la visión es el sentido dominante y la evidencia visual predomina sobre cualquier otra evidencia sensorial.

En un estudio clásico demostraron que la visión domina completamente al tacto en una tarea de ajuste en la que existía un conflicto entre la visión y el tacto. Otros estudios han revelado una dominancia visual completa o muy importante en los juicios perceptivos de tamaño, longitud, profundidad y localización espacial. Se dice que hay una “captura visual” del evento perceptivo. Por contra, a veces los observadores realizan estimaciones de compromiso en los que una modalidad no domina por completo, sino que sólo sesga el juicio emitido sobre la otra modalidad.

Efectos de la información visual sobre la localización auditiva: la ventriloquía

De nuevo, esto ilustra hasta qué punto los datos sensoriales que entran en conflicto se resuelven a favor de la visión. Aunque utilicemos señales autivas para localizar el sonido, también empleamos las visuales para confirmar o contradecir a la información auditiva.

En un experimento demostraron que la ilusión de la ventriloquía desaparece cuando existe asincronía temporal entre la información auditiva y la visual. Normalmente esperamos que todas las fuentes de información sensorial provengan del mismo lugar para integrarlas. En el efecto ventrílocuo la localización del sonido que se escucha se desplaza hacia su lugar de origen visual aparente.

Dado que la visión parece especialmente adecuada para la información espacial y la audición para la resolución temporal, se seleccionará la modalidad más adecuada en función de si la tarea en curso requiere juicios espaciales o temporales.

La visión o el tacto dominan la percepción dependiendo de la tarea que se les pida en un experimento de conflicto sensorial. La visión tiende a centrarse en aspectos espaciales de la textura mientras que el tacto se sirve de la textura para juzgar las propiedades de la superficie de los objetos.

Efectos de la atención sobre la percepción del dolor

Una de las principales funciones del sentido del tacto consiste en advertir al sistema cognitivo cuando el organismo sufre algún daño. El modelo cognitivo-afectivo explica cómo el dolor interrumpe la actividad en curso para demandar atención.

Es evidente que cualquier plan de acción debe tener en cuenta no sólo la experiencia dolorosa actual, sino también las consecuencias que pueden derivarse de realizar o no determinada acción.

Aunque el dolor pueda interrumpir la actividad en curso, nuestra respuesta a él puede verse afectada por factores cognitivos, emocionales y motivacionales. El dolor demanda captura atencional y la interrupción que ocasiona el dolor reduce el rendimiento en otras tareas.

Sin embargo, responder al dolor es solo una de las acciones que nos demanda el entorno y el dolor puede tener prioridad o no como objeto de atención. Así examinaron el efecto de la distracción en la percepción del dolor para averiguar si al desviar la atención del dolor se puede aliviar el dolor crónico.

Propusieron un modelo sobre la interrupción del dolor y la atención con siete componentes relacionados entre sí: el entorno, los estímulos del entorno, el sistema sensorial, los programas de acción, una tarea focal, mediación de la amenaza, y factores moderadores.

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