4.2. Atención selectiva auditiva

Al proceso de separar el sonido en elementos o componentes auditivos simples se le conoce como "análisis o segregación del continuo auditivo. Esta capacidad de segregar los sonidos complejos es la que nos permite diferenciar una fuente de información sonora de otras.

La segregación del continuo es de gran interés en la investigación sobre atención auditiva. Por ejemplo todos hemos tenido la experiencia de intentar seguir dos conversaciones a la vez. Un clásico ejemplo de ello es lo que se conoce en psicología como el efecto "cocktail party". Si estamos en una fiesta hablando con un amigo, y de repente escuchamos nuestro nombre a nuestras espaldas, intentaremos atender encubiertamente a lo que se dice de nosotros.

Escucha dicótica: el sombreado

En los años cincuenta del siglo pasado se desarrolló el denominado paradigma de escucha dicótica. Se denomina así porque dos fuentes diferentes de información auditiva se presentan por separado en cada uno de los oídos del sujeto. Ejemplo: podemos oír una lista de palabras en un oído y una lista de dígitos en el otro.

La presentación dicótica genera la impresión de escuchar dos flujos auditivos separados, cada uno de ellos localizado más o menos en el oído correspondiente.

Colin Cherry (1953) fue el primer investigador en aplicar el paradigma de escucha dicótica. En sus experimentos, podio a los sujetos que sombrearan, repitieran rápidamente y sin demora, uno de los mensajes e ignorasen el otro. Al final cuando a los sujetos se les preguntaba sobre la información presentada en el oído no atendido o no sombreado, se descubrió que eran incapaces de informar del contenido del mensaje allí presentando, siendo su única percepción la de haber escuchado sonidos. En definitiva, parecía que determinadas propiedades físicas del mensaje ignorado eran detectadas; pero aspectos más elaborados como el lenguaje, las palabras individuales o el contenido semántico pasaban desapercibidas.

Moray demostro, que el mensaje no atendido se procesaba también hasta un punto inmediatamente anterior a la experiencia consciente, hasta justo antes de que la información accediera a la consciencia y pudiera comunicarse abiertamente.

Factores que facilitan la selección

Localización espacial

Los oídos, actúan a modo de canales de procesamiento diferentes, pero el potencial de interferencia entre ellos es elevado si el número de canales activos se incrementa. Por lo tanto, atender a un mensaje auditivo relevante teniendo en cuanta su localización espacial tiene sus limitaciones.

Desfase temporal

Para facilitar la selección del canal relevante en escucha dicótica, es necesario en ocasiones separar ambos mensajes aplicando un pequeño desfase temporal entre ellos. Por lo tanto, bajo condiciones dicóticas, además de la localización física del mensaje, la existencia de una asincronía o desfase temporal entre las palabras de cada uno de los mensajes es también un importante factor que facilita la selección.

Tono (frecuencia)

El tono actúa como filtro y facilita la selección de una información en detrimento de otra, en línea con la teoría de Broadbent expuesta en el tema previo. Por esta razón, las personas tenemos más facilidad para atender a un mensaje e ignorar el alternativo cuando las voces de cada uno de ellos son de género diferente que cuando son del mismo género.

El procesamiento semántico de la información no atendida

El primer descubrimiento fue, que numerosas personas eran capaces de escuchar su propio nombre en el canal ignorado.

Moray advirtió que la secuencia "puedes parar ahora" presentada en el oído no sombreado, hizo que sólo un 8% de los participantes detuvieran su tarea. Sin embargo, cuando esa misma secuencia estuvo precedida por el nombre del sujeto ( "Ana puedes parara ahora"), el número de participantes que detuvieron la ejecución alcanzó el 33%.

Otro descubrimiento fue por Treisman, presento dos mensajes diferentes, grabados por la misma voz. Ambos mensajes fueron fraccionados, la primera mitad de cada mensaje fue presentado en un oído y la otra mitad en otro. Este resultado demuestra que la información del canal no atendido podría ser analizada en un nivel semántico. En conclusión, al igual que la pronunciación de nuestro nombre en el canal no atendido puede captar nuestra atención, las palabras que deben ignorarse, pero que se ajustan al contexto de una oración sombreada, también pueden hacerlo.

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