11.1. Diferencias intergrupales en función de la edad

Tanto en los grupos de edad como en los de sexo las diferencias interindividuales (por ejemplo, entre las personas que pertenecen al grupo de edad de 40 años o las diferencias de las mujeres entre sí, etc.) son mayores que las diferencias intergrupales (por ejemplo, entre hombres y mujeres, o entre adolescentes y adultos).

1.1 Clarificación conceptual: las edades del ser humano

Edad cronológica: fecha de nacimiento de un individuo. Permite estudiar el cambio y también comprar grupos de edad en función de esta fecha. Es el índice que se emplea para estudiar tanto las diferencias como los cambios asociados a la edad en constructos tales como la inteligencia o la personalidad.

Edad biológica: estado morfo-funcional en el que se encuentran las células u órganos corporales de una persona que influyen en su potencial desarrollo. Está influida por la estructura innata y biológica del individuo y el ambiente.

Edad psicológica: capacidad que tiene un individuo de adaptarse con éxito a las exigencias del ambiente en distintos períodos del desarrollo. Se incluye la edad mental (nivel de desarrollo intelectual alcanzado).

Edad social: grado en que el comportamiento y el rol social se ajustan a las expectativas sociales correspondientes a su edad cronológica.

1.2 Aspectos metodológicos relevantes a considerar

Las investigaciones se han realizado predominantemente mediante dos tipos de diseños temporales: longitudinales y transversales. Posteriormente, se añadió una tercera perspectiva de investigación denominada diseños longitudinales transversos que conjuga ambos diseños. En este diseño, se estudian 2 o más grupos de individuos nacidos en diferentes momentos que son examinados repetidamente a lo largo del tiempo y comparados entre sí. Combinan el seguimiento longuitudinal de varios grupos de edad con múltiples evaluaciones transversales.

1.3 Tipos de estabilidad aplicables al estudio de la inteligencia y de la personalidad

Estabilidad absoluta: constancia en la cantidad de un atributo o conducta a lo largo del tiempo.

Estabilidad diferencial: consistencia de las diferencias individuales dentro de una muestra de individuos a lo largo del tiempo. Permite conocer el lugar relativo de un individuo dentro de un grupo.

Estabilidad estructural: persistencia de los patrones correlacionales entre un conjunto de variables a lo largo del tiempo (similitud de los patrones de covariación).

Estabilidad ipsativa: centrada en la persona. Consistencia de un atributo a lo largo del tiempo en un individuo particular. Identifica los atributos de personalidad más salientes. Se emplea la técnica Q-Sort.

Coherencia: consistencia de un constructo subyacente a lo largo del tiempo, a pesar de los cambios en las conductas observables.

Características Estabilidad absoluta Estabilidad diferencial
Objeto de estudio Constancia o no en la cantidad de un atributo en función de la edad Consistencia de las diferencias individuales a lo largo del tiempo
Tipo de diseños

Longitudinal

Transversal

Longitudinales-transversos

Longitudinal
Procedimiento empleado Comparar el "nivel medio" de los rasgos evaluados intergrupal o intragrupalmente Analizar la "posición relativa de los sujetos" en los rasgos evaluados en dos ocasiones diferentes
Requisitos de la evaluación Evaluar a los mismos sujetos en diferentes momentos, o bien evaluar una sola vez a los sujetos y compararlos en función de su edad Evaluar a los mismos sujetos en diferentes momentos
Análisis de datos predominantes Análisis de varianza (de medidas repetidas o independientes) Correlación test-retest

1.4 Diferencias intergrupales en inteligencia en función de la edad

Del estudio de las diferencias intergrupales en inteligencia en función de la edad se concluye que a lo largo de la vida de las personas:

  1. La inteligencia psicométrica (inferida a partir de la fiabilidad test-retest) es estable; la inteligencia que un niño muestra en la infancia predice en gran medida su rendimiento intelectual en la vida adulta, e incluso en la vejez.
  2. La estructura jerárquica de la inteligencia se mantiene invariante (sin variaciones con la edad).
  3. Las inteligencias fluida y cristalizada presentan diferentes patrones de desarrollo; en concreto, la inteligencia fluida (capacidad de pensamiento abstracto) se incrementa hasta los 20, 30 o incluso 40 años, y partir de entonces comienza un patrón de declive que claramente se agudiza en la vejez; por otra parte, la inteligencia cristalizada (conocimiento adquirido) no sólo permanece estable a lo largo del ciclo vital sino que puede incrementarse can la vejez, y su declive puede comenzar cuando la persona es muy anciana.

En este sentido, resulta interesante la diferenciación que establece Horn entre capacidades vulnerables (aquellas que se ven afectadas negativamente por la edad; velocidad de procesamiento, procesamiento visual y MCP ) y capacidades sostenibles (aquellas que se mantienen estables o incluso se incrementan con el paso del tiempo; inteligencia cristalizada, MLP y capacidad matemática ).

El contacto de las personas mayores con la cultura y las nuevas tecnologías contribuye a sostener en mayor medida determinadas aptitudes, como la Inteligencia Cristalizada.

1.5 Diferencias intergrupales en personalidad en función de la edad

Las diferencias de edad en personalidad se han abordado a partir del modelo de rasgo, utilizando dos formas complementarias de análisis de la continuidad: la estabilidad absoluta (comparar los niveles medios de uno o varios rasgos) y la estabilidad diferencial (correlación test-retest). Los principales resultados son los siguientes:

  1. La personalidad es más estable a lo largo de periodos cortos de tiempo (por ejemplo, 2 años) que largos (por ejemplo, 30 años) y en la vida adulta que en la infancia.
  2. Hay diferencias individuales en la estabilidad durante el desarrollo y las puntuaciones en los tests de personalidad cambian a lo largo del ciclo vital.
  3. La personalidad puede cambiar en términos absolutos (su puntuación en diferentes rasgos de personalidad), y a la vez, seguir siendo estable en términos relativos (ocupar la misma posición con respecto al grupo de referencia.
  4. Es más clara la estabilidad de la inteligencia que de la personalidad.

Contenido relacionado