8.2. Persona y situación: claves de encuentro en el marco del interaccionismo

Para Allport, intervienen cuatro aspectos que intervienen en la conducta de una persona:

  1. Aquellas características estables y consistentes que definen su personalidad.

  2. Aquellas defensas y formas de disimulo que el individuo utiliza con la intención de no manifestar abiertamente determinados aspectos de su personalidad, y el grado en que éstas son empleadas.

  3. El modo en que la situación es percibida, así como su relación con la misma.

  4. Los requerimientos y demandas de la situación con respecto a la situación del individuo en la misma.

Principales presupuestos del modelo interaccionista:

  • La conducta es función de un proceso continuo de interacciones recíprocas entre el individuo y la situación en la que se encuentra.

  • El individuo es un agente intencional y activo en este proceso de interacción.

  • Con lo que respecta a la persona, los determinantes esenciales de la conducta son los factores cognitivos, si bien también deben considerarse los factores motivacionales y emocionales, así como los factores biológicos.

  • Por lo que respecta a la situación, el valor de la misma vendrá dado por el significado psicológico que el individuo atribuya al contexto puntual en el que se encuentre.

La identificación de coherencia transituacional requerirá información, y posterior elaboración de las siguientes fuentes:

  1. La disposición personal

  2. La interpretación individual de la situación.

  3. Un modelo psicológico.

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