13.2. Instrumentos para el screening del desarrollo

La Escala Observacional del Desarrollo (EOD)

La EOD, cuyo autor es Secadas, es un repertorio de conductas procedentes de observaciones y experimentos, recopiladas de una gran multitud de fuentes y contrastadas por varios equipos de investigación. Se propone una triple finalidad:

Procurar dotar a padres y educadores de un instrumentos diagnóstico del estado de desarrollo en el que se encuentran los niños en el momento de la exploración Diseñar un procedimiento de intervención educativa destinado a recuperar aquellas formas de conducta en las que los sujetos explorados acusen retraso notable Describir los procesos y secuencias temporales de las principales áreas de desarrollo.

En el manual de la EOD se especifica que el procedimiento seguido para el diagnóstico podría definirse como “observación retrospectiva guiada por el cuestionario”. No se estimula al niño, sino que simplemente se pregunta a los padres u otras personas que le conozcan, o a él mismo si es capaz, sobre si realiza determinadas conductas. Por ello, la normalidad cronológica se cifrará en el número y calidad de comportamientos que el niño ejecute con respecto a su edad.

Las conductas se agrupan según una clave de codificación, con el fin de mostrar el sentido de los rasgos más característicos y de facilitar la comprensión de los procesos psicológicos en curso. Las observaciones de presencia o ausencia de las conductas se depositan en un perfil sobre el cual queda plasmado el desarrollo alcanzado por el sujeto. Así que primero se seleccionan las conductas que describen cada una de las edades de desarrollo en distintos aspectos o rasgos y con estas conductas se construyó un cuestionario evolutivo. Así, el estado evolutivo del sujeto bastará con trazar el perfil de comportamientos en función de que se informe si el niño realiza determinados comportamientos o no.

La escala se ha dividido en tres períodos de unidades internamente comparables, pero no siempre uniformes con las de períodos adyacentes: primer año (mes a mes), segundo año (dos semestres) y en adelante hasta la edad de 17 años inclusive (cuestionario de año en año).

Fundamentación teórica

Según su autor, las fases del cambio en el desarrollo se pueden concebir de diversas formas: por yuxtaposición meramente activa de los estados o fases; por sustitución y suplantación de la forma de conducta anterior por la siguiente; como efecto de una subordinación latente de las formas precedentes a la posterior; finalmente, por integración de las conductas anteriores con las siguientes en un sistema que las reorganiza a otro nivel.

En cuanto al proceso interno responsable del cambio, el autor se inclina por un mecanismo de automatización o supresión de las habilidades mediante un proceso asimilable al juego y a la configuración de nuevas estructuras de habilidades montadas sobre otras automatizadas previamente. El mecanismo transformador se libera de los contenidos mediante la supresión positiva y negativa. Aprender significa crear estructuras elaboradas de conducta, así, aprender es un proceso de asimilación ascendente, sin embargo, el proceso completo comprende otra fase de desecho de lo inútil y de consolidación y rutina de lo estable.

La habilidad sería el producto de todo el proceso. Se define como facilidad y precisión en la ejecución de los actos; y también como conjunto de disposiciones favorables para hacer más fácilmente una tarea. El conjunto de destrezas secuenciales orientadas funcionalmente a su destino o finalidad forman una estructura.

Conforme la ejecución alcanza un grado ágil de funcionamiento, la habilidad se va suprimiendo, asimilando y desatendiendo, hasta realizarla automáticamente. Adquirida una habilidad tiende a cesar el juego correspondiente.

El autor afirma que este desarrollo mental no se comprende excluyendo el juego.

Descripción del instrumento

Esta escala consta de 5 partes: índice, almacén, cuestionario, esquema y ficha perfil. El índice responde a rasgos latentes en los comportamientos observados y aparecen o desaparecen del esquema en función de las edades.

Los rasgos a explorar son reacciones afectivas, desarrollo somático, despertar senso-perceptivo, reacción motriz, coordinación precepto-motriz, contacto y comunicación, conceptuación, normatividad, conducta ético-social y reflexión.

El almacén reúne todas las conductas registradas, con la edad a la que corresponden, aunque no aparezcan en el cuestionario final. Su utilidad consiste en:

  • suministrar un surtido de conductas alternativas para el caso en que las del cuestionario resulten inadecuadas,

  • proporcionar un remate lúdico para rescatar conductas retrasadas, y

  • afianzar más la evaluación cuantitativa cuando la estimación de la edad se presente problemática.

El cuestionario contiene el elenco de conductas que se presenta a los conocedores del niño, estos elementos están ordenados y se contesta sí o no. El esquema consiste en un resumen del índice, calcular el total del raso, el total superado, el cociente y el porcentaje. La ficha perfil, es la hoja de respuestas que posteriormente se convierte en gráfico.

Interpretación

Dentro de cada rasgo de la escala, la suma de conductas respondidas afirmativamente constituye la puntuación total sujeto, la cual dividida por el total rasgo, permite obtener un cociente que (x100) es el porcentaje de desarrollo de dicho rasgo. Estos porcentajes se trasladan a un perfil de rasgos. Todos los rasgos que obtienen un porcentaje inferior al 50% se consideran deficitarios.

Fiabilidad y validez

El manual aporta datos acerca de los estudios realizados sobre fiabilidad y validez de la escala. La fiabilidad se ha realizado contrastando una primera medición con una segunda aplicada por universitarios en algunas edades, así se ofrecen datos de errores medios cometidos. En cuanto a la validez, se expresa la intención del autor por resaltar la validez diagnóstica del instrumento. Para ello se confrontan tres niveles de edad con edades contiguas.

Cada cuestionario tomado en conjunto vale para su edad.

Prueba de screening del Inventario de Desarrollo Batelle

Está formado por 96 elementos (dos por cada nivel de edad), extraídos del conjunto del Inventario de Desarrollo en función de su dificultad y correlación con las puntuaciones de cada área. Es un instrumento útil para determinar las áreas en las que se precisa una evaluación completa del niño. Tiene su propio cuadernillo de aplicación independiente del resto de las áreas que evalúa el instrumento y el tiempo de aplicación que se necesita oscila entre 10’ y 30’ en función de la edad y las características del niño.

Aplicación

Se comienza la aplicación en el primer elemento del área Personal/Social correspondiente a la edad de desarrollo estimada para el niño. Si el niño no consigue dos puntos consecutivos de dicho nivel de edad, se deben aplicar todos los elementos de dicho nivel y retroceder a un nivel inferior. Si se alcanza el techo en la aplicación, se detiene la prueba en ese nivel y se retrocede hacia edades inferiores, nivel a nivel, hasta llegar a aquel en que el niño obtenga una puntuación de dos en todos los elementos del área. Aquí estaría el umbral.

Interpretación

La suma de las puntuaciones de todos los elementos en todas las áreas más la suma de las puntuaciones máximas de todos los elementos por debajo de umbral, constituye la puntuación directa (PD). Sumando las puntuaciones directas de las 5 áreas se obtienen la puntuación directa total (PDT).

Para cada PD y para cada PDT, y en función de la edad del sujeto, se comprueba si dichas puntuaciones son más altas que las esperadas en el criterio. Si lo son, en la columna nivel de criterio de la hoja de puntuación se escribiría: No déficit (ND). Si las PD son iguales o menores que cualquiera de las puntuaciones criterio correspondientes a -1, pero mayor que la correspondiente a -1,5, en la columna de criterio se escribe -1. Igual se procede a escribir -1.5 y -2 en dicha columna. Estos resultados se interpretan:

  • 1 desviación típica por debajo de la media (-1) se considera Borderline, siendo conveniente aplicar todo el inventario para determinar si existen deficiencias,

  • Para 1.5 o más desviaciones típicas por debajo de la media (-1.5) se recomienda aplicar todo el inventario para confirmar deficiencias específicas,

  • Para 2 o más desviaciones típicas por debajo de la media (-2) se recomienda aplicar todo el inventario para determinar deficiencias específicas.

Puede ser recomendable realizar un examen completo únicamente de algún área específica. Igualmente si la interpretación de las PD y PDT es discrepante, se recomienda administrar el inventario completo.

Fiabilidad y validez

Newborg, Stock y Wnek aseguran que los resultados de la prueba de screening predicen perfectamente los resultados de todo el Battelle y sus componentes. Los datos de las correlaciones entre esta prueba y los componentes comparables del inventario tienen valores iguales o superiores a 0.96 en fiabilidad.

Otros instrumentos de screening

Evaluación del Estado de Desarrollo por Padres (PEDS)

Uno de los métodos más breves y válidos para el diagnóstico precoz de retrasos en el desarrollo y que tomamos como ejemplo de aquellos instrumentos basados en la información de los padres, es este PEDS. Este no es considerado como un test de screening únicamente, sino también un instrumento para ser utilizado en diversas situaciones relacionadas con el desarrollo, el comportamiento y la familia. Los autores son Ellsworth y Vandermeer, y puede utilizarse desde el nacimiento hasta los 8 años.

Está diseñado para poder tomar una decisión acerca de la derivación o no de los niños evaluados, al detectar y valorar tanto elementos de desarrollo como problemas de conducta o de salud mental. Según el manual los resultados de la investigación avalan la importancia que debe concederse a las preocupaciones que los padres manifiestan a los pediatras, ya que la relación entre las preocupaciones que muestran los padres y los datos observados en el desarrollo y comportamiento de sus hijos, revelan que con respecto a los niños:

  • un 11% muestra un riesgo elevado de disfunción y requiere la derivación a profesionales que realicen evaluaciones más completas

  • un 26% muestra un riesgo moderado y requiere un screening del desarrollo y seguimiento

  • un 20% muestra un riesgo bajo de disfunción y necesita fundamentalmente consejos sobre formas de actuación en el desarrollo

  • el 43% restante únicamente necesita una revisión periódica normal.

Otras características de este instrumento serían:

  • alta sensibilidad e identifica del 74% al 80% de los niños con trastornos del desarrollo

  • alta especificidad

  • el lenguaje de las preguntas permite que casi todos los padres puedan comprenderlo y responderlo

  • tiene una hoja de recogida de datos que permite resumir y recomendar determinadas pautas de actuación

  • está validada en más de 771 niños de EEUU y evaluados en diversos contextos

  • la estandarización se realizó con más de 971 familias diversas

  • puede traducirse fácilmente gracias a su brevedad

  • es muy económica

  • cumple las recomendaciones para la detección precoz de diversas organizaciones y asociaciones profesionales competentes

  • es útil independientemente del nivel de los padres.

Aplicación e interpretación

Consta de 10 preguntas, según los autores, cuidadosamente seleccionadas para que los padres mientras esperan, muestren sus inquietudes o preocupaciones, si las tienen, respecto a su hijo. Se puede tardar aproximadamente 5’ en contestar si se aplica en modo de entrevista. Puede ser administrada por profesionales muy diversos, incluso por personal administrativo, ya que requiere de un mínimo entrenamiento para su aplicación, y la forma de puntuación es muy sencilla.

Así, informa sobre cuándo derivar, cuándo volver a realizar una prueba de screening o si derivar para realizar alguna exploración adicional. Permite una triple interpretación de los datos: alto, moderado o bajo riesgo de problemas del desarrollo, de conducta/salud mental o problemas escolares.

Fiabilidad y validez

El manual ofrece los siguientes datos respecto a la fiabilidad del instrumento: la fiabilidad entre observadores varía entre el 80% y el 100%, a través de diferentes cuestiones, siendo el valor promedio del 95%; en cuanto a la fiabilidad test-retest los valores oscilan entre el 80% y el 100% de acuerdo; la consistencia interna refleja en el PEDS un valor global del 0.81 lo que indica que, según os autores, las respuestas de los padres a cada ítem tienen un alto grado de consistencia.

La validez concurrente que muestra el instrumento respecto a una amplia batería de pruebas, permite a los autores afirmar que aunque la mayoría de las correlaciones son altas, no siempre lo son en las áreas de evaluación esperadas.

Brigance screens

Este instrumento, cuyos autores son Brigance y Glascoe, contiene once formas separadas, diseñadas para evaluar cada una de ellas desde el nacimiento hasta los 7 años de edad. Exploran desde habilidades motrices al conocimiento general, así como el progreso académico. El instrumento se basa en la observación de comportamientos provocados por el evaluador y únicamente en los niños más pequeños puede interpretarse sobre la base de las respuestas de los padres.

El test puede puntuarse e interpretarse a través de medios computerizados. Dicha interpretación nos proporciona puntos de corte, edades equivalentes, percentiles y cocientes en las áreas de motricidad, lenguaje y habilidad para la lectura, a excepción de la escala de primera infancia que aporta puntuaciones en habilidades no verbales y de comunicación. Los puntos de corte que proporciona a todas las edades indican una potencial sobredotación o, un riesgo psicosocial.

La sensibilidad y especificidad del instrumento oscila entre el 70% y el 82% en función de las edades evaluadas. La fiabilidad oscila entre el 0.65 y el 0.98. Este instrumento posee una aceptable validez de contenido, una excelente validez concurrente, así como una adecuada validez predictiva.

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