8.4. Técnicas temáticas

Las técnicas temáticas se caracterizan por tener un material visual de distinto grado de estructuración que ocasiona en la persona distintas emociones y recuerdos, a partir del cual debe elaborar un episodio argumentado.

Se las considera útiles para evaluar determinadas conductas cognitivas y se define el instrumento proyectivo-cognitivo como un método derivado secuencialmente para muestrear la conducta de solución de problemas de un individuo, su repertorio de habilidades de enfrentamiento y su estilo autoinstruccional, aplicado a una tarea o tema vital específico, limitado situacionalmente.

Test de apercepción temática (TAT)

El primer TAT aparece en 1935 como fruto de los estudios en la Clínica Psicológica de Harvard por Murray y Morgan. Hubo una primera edición de las láminas que tuvo carácter privado y a la que siguieron tres.

La primera de ellas consistía en fotografía de formato pequeño, en la segunda continuaban siendo fotografías pero de formato grande, y la tercera posee unas características similares a la actual.

Con respecto a las consignas (instrucciones) que se le dan a los sujetos, también ha habido modificaciones.

Al principio se les solicitaba que expusieran conjeturas e interpretaciones acerca de las escenas que se les presentaban. A partir de la experiencia que resulta de esta forma de proceder se decide cambiar la consigna y pedirle que invente una historia completa. El TAT ha llegado a convertirse en uno de los más acreditados instrumentos proyectivos.

Material

La prueba consta de 31 láminas, de las que 30 representan determinadas escenas y una está en blanco.

Estas láminas reproducen situaciones humanas tipificadas que intentan promover la imaginación del sujeto. Las historias que se cuentan a partir de ellas revelan componentes significativos de la personalidad. Así se enfrenta al sujeto con situaciones diversas, y las áreas sobre las que con mayor probabilidad cabe esperar información de cada una.

Murray ordenó numéricamente las imágenes por la parte posterior, añadiendo en algunas letras mayúsculas a continuación, que indican para qué tipo de población son más adecuadas. Las siglas son M (males-varón de más de 14 años) (V), B (boys-varón inferior a 14 años) (v), F (females-mujer de más de 14 años) (M) y G (girls-mujer de menos de 14 años) (m).

Hay una serie de láminas que carecen de las siglas y que reciben el nombre de Universales. Es decir, se pueden aplicar a todas los individuos independientemente de la edad y el sexo. El resto de las láminas son específicas para determinadas edades y sexo del examinado.

Algunas de las posibles escenas o situaciones que pueden representar las láminas son: de trabajo, paterno-filiales, depresión y suicidio, peligro y miedo, escenas sexuales y escenas de agresión. Existen diferentes versiones del TAT: TAT-E, donde se representan situaciones relacionadas con el ámbito escolar; SAT, el Test de Apercecpión para la Senectud, ideado para estudiar los mismos aspectos que el TAT pero en personas de la tercera edad; y TAT para negros.

Administración

Edad de aplicación: de los 10 a 65 años. Por debajo es recomendable utilizar tests temáticos infantiles y por encima decrece la producción verbal y no hay un método temático alternativo. En relación con la aplicación podemos diferenciar varios apartados:

Según el número de sujetos

  • Individual: un examinador administra la prueba. Es el más apropiado.

  • Autoadministración: el examinado se aplica la prueba a sí mismo siguiendo las instrucciones. Es más económico en tiempo pero los resultados son menos fiables porque no hay control sobre las variables que pueden estar contaminando y se acaba perdiendo información.

  • Colectiva: el grupo ve las láminas proyectadas en una pantalla. Es el menos fiable.

  • Grupal: es nuevo y está todavía en estudio. Consiste en inventar las historias, pero mediante la ayuda y trabajo de un grupo pequeño completo. Se aplica en evaluación de familias, selección especializada de personal, observación de equipos de trabajo, estudio de clima humano, etc.

Según el número de láminas

De las 31 láminas si las seleccionamos para un individuo, acaban quedando 20 (11 universales y 9 de cada sexo y edad). En función del número total de láminas que se utilicen existen dos tipos de aplicación.

La aplicación completa cuando se administran las 20 láminas que corresponden y la administración reducida, donde se seleccionan aquellas tarjetas más interesantes para obtener la información que esperamos.

Según el número de sesiones

  • Extenso: Murray recomienda aplicar el test en dos sesiones de una hora como máximo con un intervalo entre ambas de un día. En cada una se aplican 10 láminas, las más dramáticas, extrañas o poco comunes en la última sesión. Rapaport, Gill y Schafer recomiendan que si las historias son muy elaboradas hay que dedicarles más de dos sesiones.

  • Aplicación reducida o económica: cuando los examinados son poco productivos bastará una sola sesión.

Tiempo de aplicación de cada lámina

Depende de las características del paciente y de la propia situación. Murray propone como tiempo máximo por lámina 5 minutos, pero Tomkins es partidario de no limitar el tiempo.

Formas de registro

Manuscrito: es el examinador quien registra manualmente las historias. Hay que respetar los giros, las formas de expresión que utilice el sujeto, aunque no sean correctas. Se debe hacer lo mismo con los silencios y lagunas que acontezcan.

Taquígrafa: está casi en desuso, con una taquígrafa detrás de un biombo.

Grabadora: ahorra esfuerzo pero puede dar lugar a la aparición de determinadas reactividades por parte del examinado. Es preciso conseguir el consentimiento.

Video: de las mejores formas de registro. No se pierde el contacto visual y permite la visualización posterior. Es más costoso y requiere el consentimiento del individuo.

Autoadministración: es el propio paciente el que se administra la prueba y anota las historias, el inconveniente es que el individuo puede releer y retocar las notas para mejorar la calidad y el estilo.

Instrucciones

No hay un acuerdo, aunque casi todas las versiones coinciden en los mismos puntos. Según Rapaport las instrucciones deben ser: "a continuación voy a enseñarle una serie de láminas, en cada una de ellas hay una escena. Me agradaría que a partir de ellas inventara un argumento, no una historia literaria muy cuidada. Deseo que me cuente lo que está sucediendo, qué piensa cada uno de los personajes y cuál será el final de esa historia. Voy a escribir lo que usted me cuente, en lo posible al pie de la letra, por ello le ruego que no se apresure".

En los casos en los que los pacientes posean un nivel cultural más bien bajo, debemos dar las instrucciones de forma que queden completamente claras.

Encuesta final

Consiste en preguntarle al paciente una vez finalizada la historia, sobre aquellos aspectos que han quedado un tanto oscuros, o sobre aquellos elementos de las instrucciones que ha dejado sin contestar. En las personas que se caracterizan por una reducida producción es durante este interrogatorio final cuando tendremos mayor ocasión para lograr extraer esa historia que retiene.

Interpretación

Se trata de establecer qué significan las historias; traducir los motivos hallados en el repertorio de las mismas que permiten conocer la personalidad del sujeto. Las historias del TAT pueden proporcionar datos pertenecientes a diversos estratos de la personalidad.

A nivel manifiesto, abierto, de la conducta y personalidad, es un adecuado predictor del comportamiento de los sujetos en situaciones de la vida diaria, pasadas, actuales o futuras.

Las tendencias encubiertas es un método para evidenciar las características de la personalidad encubierta de los sujetos.

A nivel simbólico e infantil. Puede servir también como medida de la fantasía.

Vamos a exponer unas normas generales que van a servir de base para la interpretación de las historias del TAT. Reglas de interpretación de Murray:

  • Debe disponerse de una historia y material del paciente (informes, entrevistas...) lo más rico posible para emplearlo como guía y control de las hipótesis formuladas.

  • Consideración de la totalidad de las historias.

  • Consideración de lo esencial

  • Consideración de las secuencias dinámicas.

  • Consideración de las recurrencias y concurrencias. Una vez aislado algún motivo o secuencia dinámica significativo en una historia cualquiera, se debe estar alerta para descubrir su repetición en otras o en todas las demás. La formulación de juicios acerca de los factores de personalidad debe suspenderse hasta que se los corrobore en dos o más historias.

Reglas de interpretación de Piotrowski:

  • Las historias comunican más las actividades y actitudes del examinado, que de los objetos o personas a las que aquellas se refieren.

  • Cada uno de los personajes que aparecen representa un aspecto de la personalidad del examinado.

  • Cuanto más aceptable sea una actitud para la conciencia del paciente, mayor es la similitud entre él y el personaje.

  • Las historias pueden no comunicar actitudes básicas, sino superficiales, estereotipadas y defensivas.

  • Las historias pueden expresar a menudo lo que el paciente piensa de o siente ante las personas representadas por las figuras del TAT.

  • Cuanto más variados e incompatibles sean los impulsos expresados en las historias, mayor es la posibilidad de que el sujeto esté poco integrado o que se encuentre bajo la presión de fuertes tensiones internas.

Creemos que posee mayor relevancia el centrar la interpretación en proposiciones más específicas como las siguientes.

La interpretación de contenido consiste en desentrañar las tendencias y actitudes del paciente escondidas tras las manifestaciones eventuales de uno o varios personales. A este nivel existen una serie de puntos que deben ser examinados en cada lámina y vienen recogidas aquí:

  • Fuerzas: fuerza que emana del héroe y fuerza que emana del ambiente del protagonista (presión).

  • Tema: el principal tema-argumento enunciado en cada historia evidencia las principales áreas de interés o conflicto de los sujetos.

  • Héroe: es el personaje donde se centra principalmente la historia, y debemos fijarnos en los deseos, motivaciones, sentimientos, temores, problemas, postura ante las cosas a las que se enfrenta, estados emocionales, situación en el tiempo y situación en la realidad.

  • Ambiente: hay que examinar la situación, en general los detalles que se relacionan con el protagonista. El entorno físico y humano que los sujetos describen en sus historias representa una muestra adecuada de la clase y calidad de sus relaciones interpersonales, así como de su vivencia subjetiva del mundo, características, intereses, personalizaciones, formas de presión e intensidad de la presión.

  • Desenlace: es muy útil analizar cómo concluyen las historias.

  • Simbolismo: en caso de que existan simbolismos es necesario desentrañar qué significación tienen. El simbolismo que se encuentra con mayor frecuencia en las historias suelen ser de viaje=cambio de vida; dinero o regalo=amor; isla=apartamiento, soledad; trabajo=seguridad, mañana=juventud; noche = final...

  • Índice diagnóstico: a través de las historias contadas en el TAT se puede obtener un informe descriptivo genérico del estilo de vida del sujeto, en sus aspectos vivenciales, concretos, caracterológicos y dramáticos. Brinda una imagen viva y comprensiva de la personalidad. Además aspectos como el ajuste al contenido estimular de la lámina que proveen un índice de ajuste a la realidad por parte del sujeto. La adecuación a la consigna y a la situación de examen proporciona un índice de capacidad de adaptación y de nivel de ejecución en el examinado. Las desviaciones significativas como número de palabras, manifestaciones emocionales... son índices de shock, predictores de la mayor o menor significación de los contenidos implicados.

  • Conclusiones: aplicando esta especie de cuestionario a todas y cada una de las láminas, podremos llegar a una correcta interpretación de la prueba.

Para realizar una interpretación profunda es necesario un completo y exhaustivo conocimiento de la teoría psicoanalítica, ya que se deben tener en cuenta símbolos, mecanismos de defensa, etc.

Aplicaciones del TAT

Podemos delimitar dos sectores preferenciales. El primero es el área de la Psicología Clínica, que abarca las facetas de:

  • Diagnóstico. Tanto si se hace una interpretación de tipo profundo como una superficial va a proporcionar un claro conocimiento de las actitudes, rasgos y frustraciones del paciente. También puede utilizarse como auxiliar diagnóstico de la historia clínica.

  • Planificación de la intervención terapéutica y pronóstico. Puede indicarnos cuál es el mejor método o técnica de abordaje terapéutico, su duración y el curso probable de la enfermedad.

  • Catarsis: liberación de emociones reprimidas permitiendo un alivio y una concienciación de importante valor terapéutico.

El segundo es el área de orientación y selección profesional. El TAT nos va a mostrar las actitudes del examinado frente a la autoridad y los diversos ámbitos de su existencia, datos importantes para elegir a una persona o a un grupo para unos fines determinados.

El PST de Symonds

Symonds inicia diversas experiencias con el TAT tras su publicación y se dedica a poner a punto una prueba muy similar, pero destinada especialmente a adolescentes de ambos sexos, a la que llamó “Test del Cuento Ilustrado” (Picture Story Test). Inicialmente la prueba constaba de 42 láminas, aunque decide reducirlas a 20 según los criterios:

  • las imágenes deben incluir el mayor número posible de temas,

  • las imágenes tienen que proporcionar historias sobre los temas más importantes,

  • imágenes o láminas consideradas mejores por las personas que has han utilizado,

  • la valoración se hizo sobre una escala de 0 a 5,

  • láminas que posibilitan las historias necesarias para las necesidades de los estudios realizados.

Otra de las causas es que notó que mientras realizada sus estudios se evidenciaba cansancio a lo largo de la prueba. Las 20 tarjetas se dividen en dos series de 10, conformando los juegos A y B (el B es el más eficaz).

Pueden aplicarse las dos series o solamente la B. La interpretación se hace siguiendo las mismas pautas que en el TAT.

Test de relatos para niños

Test de Apercepción Temática para Niños (CAT)

Cuando los examinados son menores de 8 años, el TAT no da buenos resultados ya que las láminas representan situaciones que para esas edades resultan extrañas, y las más importantes relaciones de los niños no están contempladas en las pruebas.

El CAT tiene la finalidad de aplicar correctamente los principios del TAT al examen proyectivo del niño. Las láminas intentan provocar respuestas específicas relacionadas con sus problemas: alimentación, lenguaje, rivalidades fraternas, actitudes ante los padres, fantasías agresivas, miedos... La prueba de Apercepción Temática para niños tiene las siguientes versiones:

  • CAT-A. Son 10 láminas en las que los personajes son animales humanizados. Se aconseja presentarlo como un juego a niños de edades entre los 3 y 10 años. El evaluador deberá anotar las historias y la conducta del niño. Las láminas aparecen numeradas y deben presentarse siguiendo su orden. Cuando se terminan de presentar cada una, el examinador puede leer las historias que ha contado el niño y preguntarle sobre algunos aspectos. La interpretación es la misma que en el TAT.

  • CAT-H. Consta de 10 láminas pero aparecen figuras humanas un tanto ambiguas en cuanto a sexo, edad y atributos culturales. Está pensada para niños mayores o para pequeños con cocientes intelectuales superiores. Las normas y la interpretación del contenido son semejantes al anterior.

  • CAT ́S (Suplemento del Test de Apercepción Infantil). Son 10 láminas con escenas de animales, aptas para ser utilizadas con los materiales de juego en niños pequeños (de 3 a 10 años) y en casos difíciles debidos a trastornos somáticos, deficiencia física y desadaptación.

A la hora de aplicar estos test no debemos olvidar que estamos frente a niños, debiendo tener con él unas atenciones especiales para lograr un clima adecuado. Si fuera preciso se debe alentar y estimular al niño, pero siempre sin hacerle sugerencias.

Test de “Pata Negra”

El Pata Negra o Aventuras de Pata Negra se debe a Corman. Está ideado tanto para niños como adultos, aunque sus características le hacen más adecuado con niños de entre 4 y 15 años.

En esta prueba se simboliza la situación estímulo mediante escenas protagonizadas por animales, concretamente por un cerdito. La versión original constaba de 16 láminas más un frontispicio que se utilizaba siempre de entrada en el que se representa una familia de cerditos y otra tarjeta más conocida con el nombre de “el Hada”, que se representa al final de todas.

Actualmente son 18 tarjetas, sin incluir la lámina de presentación, aunque sí el Hada, y se ha incluido la número 18 “la escalera”. Esta prueba posee una mayor diversidad de situaciones y proporciona una mayor libertad de proyección a partir del método de las preferencias-identificaciones y que pone de manifiesto la importancia de los mecanismos de defensa del yo.

En cuanto a la administración, una vez establecido un clima de confianza se procede a la presentación del frontispicio, interrogándole sobre el sexo, edad y relaciones de parentesco que tiene Pata Negra con el resto de las 5 figuras representadas. Después se le pide al examinado que nos cuente la historia del protagonista, pudiendo emplear aquellas láminas que crea oportuno. Es útil preguntar al final sobre cómo terminarán las aventuras de Pata Negra. Cuando termine se le preguntará si está dispuesto a añadir alguna otra imagen a su relato. Si lo hace será interesante saber porqué las láminas así añadidas habían sido rechazadas al principio.

Finalizada la historia de Pata Negra se agrupan todas las láminas y se le pide al niño que haga dos grupos: uno con las láminas que le gustan y otro con las que no. A continuación, y aquí comienza el Método de las preferencias-identificaciones, se le pide que nos diga cuál es la lámina que más le agrada, que nos explique el porqué y que indique qué personaje le gustaría ser en el caso de formar parte de la historia. Esta actuación se realiza con todas las láminas incluidas en el grupo agradable y a continuación con las que conforman el grupo desagradable.

Después se prosigue preguntando sobre aquellos aspectos que en su momento no hubieran quedado del todo claros para completar nuestra información. También se deben hacer unas preguntas síntesis en un tono distendido y natural. Ej: ¿quién te parece que es más feliz en esta historia? Finalmente, se le presenta al niño la lámina el Hada, se le comunica que es el hada buena de Pata Negra y le pedimos que trate de adivinar los tres deseos que éste le pediría al hada. Estos deseos están en íntima relación con los propios deseos del niño.

Las hojas de anotación de la prueba editada por TEA, están diseñadas para facilitar la anotación de la historia, así como de las preferencias e identificaciones que el niño hace de cada una de las láminas. En algunas ocasiones suele ser conveniente la grabación de las conversaciones, con el fin de no perder tiempo en la anotación de los comentarios del niño.

Con respecto a la interpretación, los principales temas reflejados por este test son: oralidad, analidad, sexualidad, agresividad, dependencia-independencia, culpabilidad, inversión de sexo, padre nutricio y madre ideal.

Test de los Cuentos de Hadas (FTT)

El FTT es uno de los test proyectivos temáticos más recientes. Aparece en 1995 de la mano de Carina Coulacoglou. Está destinado a niños con edades de entre los 7 y 12 años. Difiere de los otros test temáticos en que no se presenta al niño un dibujo sino tres, y no se le pide que cuente una historia sino que responda a determinadas preguntas. El cuento ya existe y se le solicita que retome partes del mismo. Se utiliza la tendencia del niño a escoger cosas y, por ello, la aplicación resulta más atractiva y parecida a un juego. Además, los personajes que aparecen son conocidos, frente a otros test expuestos anteriormente. Pretende estudiar dimensiones de la personalidad en niños con y sin psicopatología.

El material lo componen 21 dibujos agrupados en 7 series con tres dibujos cada una: caperucita roja, el lobo, el enano, la bruja, el gigante, escenas de Blancanieves y escenas de caperucita roja. La aplicación es individual y en una única sesión. Previamente es conveniente indagar sobre el grado de familiaridad del niño con los cuentos de hadas y en particular sobre los que se utilizan. Es necesario tranquilizar al niño en el sentido de hacerle saber que no hay respuestas correctas o incorrectas.

Las láminas se presentan en su orden en grupos de tres, sin que el niño tenga acceso a las restantes. Se le formulan las preguntas que aparecen detalladas en el cuaderno de anotación editado por TEA donde se recogen todas las respuestas y finalmente se debe procurar completar siempre las preguntas referidas especialmente al ¿por qué? más que al ¿quién? o al ¿qué?

La interpretación de los cuentos se realiza a través de un análisis cuantitativo de las historias contadas, en donde se contemplan 20 dimensiones diferentes a las que se le asigna una puntuación directa convertible en puntuación típica. Estas dimensiones son: ambivalencia, agresión tipo A, agresión oral, deseo de cosas materiales, agresión tipo B, temor a la agresión, deseo de superioridad, agresión defensiva, necesidades orales, sentido de la propiedad, agresión por celos, deseo de ayudar, agresión como dominancia, agresión por venganza, necesidad de afiliación, necesidad de afecto, ansiedad, depresión relación con la madre, adaptación al contenido del cuento y respuestas estrafalarias. En el manual de la prueba aparecen descritas con detalle las variables evaluadas y se facilitan las normas de valoración.

El FTT permite una interpretación cualitativa en la que se incluye desde la observación de la conducta del sujeto a lo largo de la prueba la forma de dar las respuestas, el nivel de concentración, hasta la capacidad verbal.

Fábulas de Luisa Düss

Su primera edición data de 1950. Se diferencia de las pruebas que hemos visto porque en este caso no se utilizan escenas pictóricas, sino historias que se presentan verbalmente. Son 10 historias inconclusas que el examinado debe completar. Estas historias tienen un contenido simbólico en las que se espera que el examinado se identifique con el héroe de las mismas y exprese a través de él sus propios conflictos.

La aplicación consiste en leer un cuento y al final pedirle al niño que responda sobre determinado contenido de la historia. Una vez recogidas las respuestas se puede realizar una encuesta. Es útil para evaluar a niños de entre 3 y 9 años, informándonos de aspectos como fijación a los padres, agresividad, deseos de muerte, culpabilidad, autopunición, angustia, etc.

Otras técnicas temáticas

El Test de Relaciones Objetales de Phillipson es una técnica de estimulación visual y producción verbal que permite explorar la capacidad de una persona para establecer relaciones satisfactorias con los demás. Aúna las características estimulares del Rorschach (neutralidad temática) y del TAT (figuras en penumbra, sin facciones, sin expresión ni movimiento). Se requiere que el individuo cuente una historia para cada una de las 13 láminas. Esto permite que emerjan conflictos con las figuras parentales, fraternales, con el grupo... a través de distintos tipos de fantasías. El método para analizar los datos se basa en la percepción, apercepción, contenido verbal y estructura de la historia.

El Test de los Cuatro Cuadros de Van Lennep consta de 4 láminas coloreadas con imágenes suficientemente generales para no determinar la interpretación del individuo. Se le pide al examinado que invente una historia, pero en la que se incluyan las cuatro láminas, pudiendo empezar por la que quiera. A partir del protocolo obtenido se puede obtener información acerca de las actitudes generales del sujeto ante la vida, en la medida en que estas vienen determinadas por la estructura y dinámica de su personalidad en cuanto se ponen en juego en las situaciones sociales. La interpretación se lleva a cabo analizando los datos desde un punto de vista formal y atendiendo a los contenidos.

En el Test de Frustración de Rosenzweig se requiere que el examinado produzca una respuesta verbal a un estímulo verbal-pictórico estructurado. Son 24 ilustraciones de tira cómica en las que aparecen dos personas que representan una circunstancia frustrante. Así se evalúa la manera característica en que la persona reacciones ante la frustración. Generalmente las personas reaccionan ante la frustración con agresividad y la dirección de ésta puede ser de tres tipos: volcada hacia el ambiente (extragresiva), volcada hacia uno mismo (intragresiva) y evitada en un intento de disimular la frustración (imagresiva). La interpretación se hace a través de 15 índices. Además se puede calcular una calificación de conformidad con el grupo (GCR) que indica el grado de correspondencia entre las respuestas del individuo y aquellas dadas con más frecuencia por la muestra normativa.

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