8.3. Psicodiagnóstico de Rorschach

Rorschach proporcionó en 1921 el primer grupo de láminas con manchas mejor aceptado y un planteamiento estándar para aplicarlas e interpretar las respuestas. Ha sido una de las técnicas más conocidas y utilizadas en el ámbito clínico tanto en nuestro país como fuera. Se trata de la tercera técnica más utilizada por los psicólogos españoles. Su método se ha modificado y ampliado durante años dando lugar a una gran proliferación de escuelas y sistemas de calificación e interpretación.

La hipótesis proyectiva sobre la que se sustenta esta técnica es que el individuo al imponer estructuración a un material semiestructurado, refleja características más o menos estables de su personalidad.

Material

El material de la prueba lo conforman 10 láminas, en cada una das cuales aparece una mancha de tinta simétrica de modo bilateral. Cinco son acromáticas y las otras son cromáticas, de las cuales son dos bicolores (rojo y negro) y tres multicolores. Las manchas son tan irregulares que permiten innumerables interpretaciones. Las distintas tonalidades están calculadas para estimular la respuesta emocional.

Administración

Existen diferentes propuestas en cuanto a las instrucciones de aplicación, calificación e interpretación y resulta necesario dar unas pautas que orienten y sirvan de guía. El Rorschach es una prueba adecuada para personas de 5 años en adelante, pero generalmente se emplea en adultos. Debemos seguir el consejo del ambiente de tranquilidad adecuado durante la prueba y de la inconveniencia de que se halle presente una tercera persona.

También es recomendable evitar toda clase de interrupciones y realizar la prueba a la luz del día, sin olvidar la preparación psicológica del examinado, que ha de ser corta pero eficaz. Por consiguiente, antes de presentar las láminas es aconsejable lograr esa atmósfera de confianza.

La forma de administración consta de dos fases. La primera consiste en presentar las láminas de forma individual, una tras otra, en orden numerado de la I a la X y a una distancia no mayor a la longitud del brazo y se le solicita que la interprete bajo la siguiente consigna: ¿qué podría ser esto?, ¿a qué se parece?, dígame lo que ve en la mancha o lo que puede representar. La prueba procede de manera pausada, de modo que existe una expectativa implícita de que la persona dará más de una respuesta por lámina y también es posible que el individuo rechace la lámina por completo.

El examinador registra toda la información relevante incluyendo las respuestas literales del examinado, sus gestos no verbales, el tiempo de reacción, el tiempo que emplea en la interpretación de cada lámina, los comentarios espontáneos, las expresiones emocionales, sin olvidar todos los comportamientos incidentales del individuo durante la sesión de prueba.

El individuo recibe la lámina en posición “orto” y queda desde ese momento en libertad de colocarla en cualquier posición, sin ninguna insinuación por parte del examinador. Éste anotará la posición de la tarjeta utilizando el sistema propuesto por Loosli-Usteri en el cual las puntas de flecha indican la parte de arriba de la lámina en las distintas posiciones: = orto; = invertida; ‹ = si el individuo, frente a nosotros, gira la lámina hacia nuestra izquierda; y › = si la hace girar hacia nuestra derecha; ∂ = girar la lámina antes de verbalizar la respuesta.

Es necesario distinguir bien las respuestas propiamente dichas de otro tipo de comentarios u observaciones que no se computarían como tales. Ej: “qué horror, esto no me gusta nada, parece un murciélago”, implicaría empezar a registrar el tiempo de reacción a partir de que mencione el murciélago y no antes.

El objetivo de la administración es recoger la máxima información con el mínimo de indicadores que sea posible. Así, todas las preguntas del individuo acerca de su proceder deben ser contestadas de forma muy escueta y prescindiendo de toda insinuación, no se debe imponer un límite de tiempo, ni tampoco decir en la consigna que se trata de un examen o prueba o que son manchas, dibujos o nubes. Una vez presentada la lámina podemos esperar hasta 2 minutos para que dé algunas respuesta y en caso de no haberla se considera “fracaso” y anotar la lámina en que ha ocurrido. Ahora bien, si se trata de una persona con reacciones lentas podemos esperar hasta 5 minutos.

Después de presentar todas las tarjetas, comienza el segundo momento, en el que el examinador debe volver a empezar con la primera lámina y llegar hasta la última para preguntar al sujeto qué características de la tarjeta determinaron sus respuestas. Es necesario aclarar la localización exacta en la mancha de cada elemento percibido y determinar qué aspectos de la misma representaron un papel importante en la creación de la respuesta.

Algunos autores aconsejan obtener estas aclaraciones inmediatamente después de cada respuesta, sin embargo este procedimiento podrá restringir la espontaneidad del sujeto, ya que a través de nuestras preguntas podríamos estar induciendo al individuo a responder de forma más elaborada o incluso a determinadas partes de la lámina, lo que sesgaría la prueba. No obstante, puede resultar útil con niños o adultos con patología severa, ya que evita el olvido o la negación de respuestas.

Clasificación o acotación de las respuestas

El sistema de cómputo consignado por Rorschach distingue cuatro categorías principales:

  • Localización. Se refiere al modo de apercepción y corresponde a la parte de la lámina que se utilizó para dar la respuesta: (W) toda la mancha, (D) un detalle común y zona frecuente interpretada, (Dd) un detalle poco común, no destacado y poco visto en general, respuesta Do (detalle oligofrénico, una parte donde la mayoría ve un todo), respuesta Dr (detalle raro) son respuestas dadas en áreas pequeñas o grandes y de manera algo arbitraria, alejadas de la estructura real de la mancha, respuestas en blanco (S) si al responder utilizó el espacio blanco en la tarjeta o combinado con alguna parte de la mancha (WS, DS o DdS).

  • Determinantes. Qué aspectos, características o cualidades de la mancha determinaron la elaboración de la respuesta: Forma (F) que se refiere exclusivamente a la configuración de la mancha, pudiendo valorarse el nivel formal como adecuado (F+), se adapta a la realidad formal de la estructura de la mancha, o inadecuado (F-) no se adapta a la realidad formal de la estructura de la mancha, Color (C), Forma-Color (FC), Color-Forma (CF), Movimiento que atribuye a la mancha; se califica por separado el Movimiento humano (M), el Movimiento animal (FM) o el Movimiento inanimado (m). De igual modo el Sombreado o Claroscuro puede percibirse de forma pura (Ch) o con formas imprecisas o vagas (ChF) o combinado con formas más precisas (FCh). Asimismo el sujeto ante el efecto del claroscuro lo que le impresiona es la superficie: suave, áspera, rocosa, etc., en ella destaca la sensación táctil y pueden ir acompañadas igualmente de forma: son las respuestas de Textura.

  • Contenido. Es la categoría de contenido de la respuesta; aunque diferentes sistemas de calificación varía en algunas de las categorías calificadas, por lo general se incluyen ciertas áreas de contenido general como: Figuras Humanas (H), Detalle de Humano (Hd), Animal (A), Detalle de Animal (Ad), Partes Anatómicas (At), Objeto (Obj), Órganos Sexuales (Sexo), Plantas (Pl),Geografía (Geo), Naturaleza (Nat), etc.

  • Frecuencia. Si la respuesta es popular por lo común de su concurrencia (P) o es original (O). Además de estimar el grado de originalidad de una respuesta el examinador no sólo deberá ajustarse a la definición estadística (1%), sino también exigir que la respuesta implique una aguda articulación perceptual y/o una elaboración asociativa única, calificándose con los signos + o -, según la precisión formal o la estructura dinámica.

Elaboración del psicograma

Una vez codificadas todas las respuestas, se suman los elementos de la misma clase y se dispone una relación numérica del protocolo; es decir, se realiza el cómputo. A partir de aquí se obtienen los porcentajes de cada uno de los elementos en relación con el total de respuestas (TR), excepto para las F+ y las F- que se obtiene su porcentaje a partir del total de F.

Para todas las respuestas de Determinantes es suficiente conocer las proporciones que debe haber entre las respuestas en un protocolo normal. En la categoría de Contenido se deben obtener los porcentajes de las respuestas H más Hd, A más Ad, At y Obj; el resto no es necesario, basta con los valores absolutos.

Todo ello conforma el Psicograma que será la principal base para la interpretación. La posibilidad de obtener estas proporciones y porcentajes permite comparar un protocolo determinado con cualquier otro o con el de un grupo diferenciado de individuos. Así, las desviaciones con respecto a estos grupos permiten inferir determinados aspectos del funcionamiento psicológico del sujeto y clasificarlo según supuestos de semejanza.

Los valores absolutos y porcentaje promedios de los elementos que conforman el Psicograma de Rorschach significan que en población general se obtienen estos valores.

Interpretación

Para una correcta interpretación del Test de Rorschach es imprescindible no sólo una buena formación en la técnica, sino también bastante entrenamiento que sólo la experiencia puede transferir. En el análisis de respuestas es preciso tener en cuenta que cada elemento aislado tiene, en cada caso particular, un valor que no es rígido ni inmutable, sino que se hace significativo dentro de la estructura total. La cantidad de respuestas que corresponden a cada categoría y las interrelaciones entre ellas guían la interpretación del primer registro como un todo. A partir de esta primera información se formarán hipótesis concernientes al funcionamiento de la personalidad, haciendo hincapié en la descripción global del individuo.

En la práctica también se emplea la información derivada de fuentes externas al preparar esas descripciones, así como todos los datos no mensurables que se han acumulado a lo largo de su aplicación. Algunas líneas directrices son:

Tiempo

El tiempo empleado en la interpretación de las láminas indica la rapidez (si es menor de 30sg) o lentitud (si es mayor de 60sg) del proceso perceptual. Si el tiempo de reacción es muy corto o muy largo puede indicar un choque emocional provocado por la lámina. Su interpretación está relacionada con el tipo de respuesta.

Número de respuestas

El total de respuestas indica la riqueza de material asociativo que dispone el individuo, su flexibilidad, capacidad de expansión y hasta cierto punto capacidad o tipo de productividad. No guarda relación con la inteligencia, sino que depende de la afectividad y capacidad asociativa. En adultos normales el promedio de respuestas es entre 15 y 30. Por debajo están los de humor depresivo, los malhumorados, los abúlicos y los ambiciosos de la cualidad. Indica poca flexibilidad perceptual y asociativa. Un número de respuestas por encima de la media lo tienen los de humor alegre, los bienhumorados, los de imaginación vivaz, los de interés despierto y los ambiciosos de la cantidad. Son indicativas de mayor productividad y flexibilidad perceptual y asociativa.

Localización

Las clasificaciones de localización se interpretan como índices de la manera general del individuo para afrontar situaciones vitales. Tiene que ver con la forma en que se procesa la información y con la calidad de dicho procesamiento. Así que están directamente relacionados con la capacidad intelectiva del sujeto. Son interpretables independientemente y en los términos de su interrelación, categoría conocida con el nombre de modo de apercepción. Las clasificaciones dentro de los límites normales indican que el individuo no ha puesto de relieve ninguna de las áreas de localización a expensas de otras.

Respuestas globales (W): las respuestas globales nos señalan la capacidad de organización y síntesis del sujeto: tienen que ver con la capacidad de visión panorámica, es decir, para la percepción de las grandes relaciones formando un solo concepto que abarque la totalidad.

DW: en general, estas respuestas las dan las personas que se engañan sobre la realidad. Si estas respuestas se acompañan de formas bien vistas (F+) nos hablarían de un tipo de pensamiento constructivo, típico de soñadores o artistas. Si van acompañadas de F- nos indicaría una pérdida patológica de la realidad.

DdW: es cuando se percibe bien el pequeño detalle y a partir de él interpreta toda la lámina. Suele darse más en esquizofrénicos y niños.

WS: es una respuesta global que toma en cuenta el espacio en blanco. Son indicativas de tensiones y conflictos entre el sujeto y su ambiente

Respuestas de detalle (D): son la expresión de poder recibir lo concreto, lo obvio e inmediato del entorno.

Respuestas de detalle pequeño (Dd): cuando aparecen con una frecuencia desproporcionada puede ser el resultado de una ambición cuantitativa, de preocupación excesiva por las cosas irrelevantes, sin importancia, son indicativas de inquietud y tendencias obsesivo-compulsivas, de características excesivamente críticas, o de sentimientos de inferioridad.

Respuestas de espacio en blanco: estas respuestas constituyen una forma de oposición y negativismo que el sujeto consciente o inconscientemente manifiesta.

Determinantes

Respuesta de forma (F): La manera de utilizar la Forma refleja la capacidad del individuo para observar y conceptualizar de modo realista el mundo circundante.

Respuestas de color (FC, CF, C): El determinante cromático revela las relaciones emocionales del individuo con su entorno, la calidad de sus afectos y el grado en que controla sus impulsos.

Respuestas de forma color (FC): son significativas de la capacidad de contacto afectivo, de la capacidad de relación, de la adaptación del sentimiento a la situación y a los intereses del otro, y representa el control de la inteligencia que contiene el sentimiento dentro de los límites de la moderación, representaría el autodominio.

Respuestas de color forma (CF): implican excitabilidad emocional y algunas veces sugestibilidad, una vida emocional infantil, pero incontrolable.

Respuestas de color puras (C): son síntomas de una descarga impulsiva del afecto sin ningún control volitivo sobre los sentimientos afectivos.

Respuestas al claroscuro (FCh, ChF, Ch): informa sobre el estado de ánimo del sujeto y sobre los efectos que la ansiedad puede tener sobre el mismo.

Respuestas de textura: la valoración de estas interpretaciones se centran en la manifestación de las necesidades afectivas, de necesidad de contacto personal.

Respuestas de Movimiento (M, FM, m):

Movimiento humano (M): representa un reflejo de la vida asociativa del individuo, la riqueza del mundo de sus vivencias. A mayor productividad de las M, mayor riqueza de la vida interior.

Movimiento animal (FM): son signos de regresión y de tensión del desarrollo psíquico de la persona. No son positivas para la persona adulta cuando se dan en gran proporción pues su existencia puede reflejar una personalidad inmadura y un psiquismo infantil.

Movimiento inanimado (m): expresan las tendencias profundas inaceptables e incompatibles con la personalidad consciente.

Contenidos

Humano (H) y Detalle Humano (Hd): las respuestas de contenido humano son un punto de partida para conocer la significación afectiva de las relaciones interpersonales, los intereses humanos y sociales.

Animal (A) y Detalle Animal (Ad): en un porcentaje alto nos encontramos con un pensamiento rígido, estereotipado y automatizado y pobre.

Anatómicas (At): parece indicar una preocupación relacionada con el propio cuerpo sin que por ello indique malestar físico sino más bien una preocupación narcisista por el esquema corporal.

Radiografías: pueden denotar un matiz angustioso y depresivo, de tipo psicosomático, más peligroso para el equilibrio de la personalidad que el que pudieran conllevar las respuestas anatómicas.

Sexuales: cuando aparecen en exceso están originadas por una problemática en el área de la sexualidad, posiblemente por una liberación de aquellos aspectos reprimidos.

Objetos (Obj): son indicativas de una buena cultura general del sujeto siempre que exista una gran variedad de objetos. Su aumento excesivo puede indicar infantilismo.

Geografías o mapas (Geo): puede ser una personalidad tímida o de carácter inseguro. Si las descripciones son minuciosas pueden ser sintomáticas de una represión de carácter inseguro. Denotan en general un cierto infantilismo psíquico.

Sangre: muchas veces tienen que ver con los aspectos de angustia, impulsividad y sentimientos de culpa.

Naturaleza (Nat): son indicativas de una afectividad no evolucionada, de tipo infantil.

Plantas (Pl): son más frecuentes en niños, y al parecer en adultos será índice de cierto infantilismo o inmadurez, también pasividad, dependencia y soledad. Si son inespecíficas pueden indicar estereotipia y si están bien descritas sugieren sensibilidad y delicadeza de sentimiento.

Frecuencia

Populares: son representativas del contacto intelectual, de la forma de percibir y comprender las cosas como la mayoría de las personas percibe y comprende.

Originales: el porcentaje de estas respuestas es un indicador de la mayor o menor originalidad del pensamiento al mismo tiempo que nos proporciona una determinada fantasía y cultura general del sujeto.

Tipo de apercepción

Nos indica la forma en que el individuo percibe las cosas y qué posición adopta frente a ellas. Según la proporción, señala la tendencia que tiene la persona hacia lo abstracto o lo práctico, a más W mayor capacidad de abstracción y a más D bien vistas mayor sentido práctico. Hay diversos tipos de apercepción:

Tipo W: es apropiado para pensar abstractamente, buen teórico. Si va acompañado de muchas M se tratará de una persona con fantasía.

Tipo W-D: (se subraya para indicar que predomina). Amolda mejor su pensamiento a los problemas y piensa de forma menos abstracta, sin embargo, le interesa más lo problemático que la realidad concreta.

Tipo W-D: persona práctica que se interesa más por lo tangible que por teorías y problemas. Representa a personas con sentido común. Tienen inteligencia de ejecución, realizan las cosas que se proponen.

Tipo D-Dd: personas que son atraídas por detalles insignificantes y que por esta razón no son prácticas aunque sean aplicadas y minuciosas.

Sucesión

Es el orden o sistema con que se usan los símbolos de la apercepción. Nos indica cual es el tipo de orden o sistema con que el individuo se enfrenta a las cosas en general.

Sucesión rígida: cuando un individuo encara cada lámina de la misma forma, empezando por W, siguiendo por D, Dd y S.

Sucesión ordenada: se da cuando la mayoría de las clasificaciones de localización se suceden una a otra en forma uniforme, pero donde a veces ocurren algunas discrepancias en la sucesión.

Sucesión laxa o relajada: revela una afectividad apática y tan lábil que le falta estabilidad para la atención. Es típica en los desórdenes afectivos.

Sucesión disociada: no presenta ningún orden observable. Corresponde a un desorden marcado del funcionamiento intelectual, es síntoma de esquizofrenia.

Tipos de vivencia

El tipo de vivencia, equilibrio emocional o tipo de resonancia íntima se puede obtener de varias formas. Por un lado, se puede extraer de la relación entre las respuestas de movimiento humano (M) y la suma de las respuesta de Color (FC+CF+C).

Cada M equivale a 1, y la valoración de cada una de las respuestas de color es: FC=0,5 CF=1 C=1,5

Rorschach destacó la necesidad de establecer una relación cuantitativa entre las M que representa la capacidad de creación interior y las C que representan las posibilidades de contacto afectivo. Así determinó la presencia de factores introversivos y factores extraversivos, cuya relación mutua la calificó como tipo de resonancia síntoma que indica la manera en que el hombre siente, pero no como vive ni lo que ambiciona.

Rorschach piensa que en un mismo individuo pueden darse momentos introvertidos y momentos extratensivos, considerando que ambas funciones son móviles y activas, a diferencia de Jung que considera que una persona sólo puede ser, según su tipología, extravertido o introvertido. En cada individuo ambas funciones coexisten en una proporción específica que puede ser medida empleando la prueba de Rorschach. En todo tipo de protocolo la dirección del balance da siempre indicios de cómo emplea el paciente sus recursos psicológicos y por ello queda como uno de los mejores índices que permiten apreciar la totalidad de las reacciones. En el caso de la fórmula el promedio se sitúa al 30%. Si está por debajo indica que el sujeto es poco sensible a los estímulos externos, pero si sobrepasa en exceso, podemos reconocer una auténtica extratensividad.

Cuando los valores cinestésicos y cromáticos aumentan, significa en el orden de lo normal una gran capacidad productiva e ideacional y en el patológico una preesquizofrenia, obsesivo-compulsivo y esquizofrenia.

Cuando ambos factores disminuyen demasiado debe pensarse en una fuerte inhibición general de la personalidad. En el terreno de lo patológico lo vemos en la depresión, neurastenia y la esquizofrenia simple.

Introversivo (M>C): en él las energías anímicas sirven para una vida interna sin apenas proyección hacia lo exterior. La persona vive el mundo interiormente, con una vida emocional estabilizada y original.

Extratensivo (M<C): es índice de personas dirigidas por sus afectos y proyectados éstos siempre hacia fuera. Poseen una vida emocional inestable y lábil.

Coartado (OM:OC): suele darse en depresivos. Es índice de una fuerte inhibición de la personalidad.

Coartativo (muy pocas M y pocas C): reviven la realidad por el intelecto, y la vida afectiva está muy atrofiada. Los elementos introversivos y extraversivos son muy limitados.

Ambiguales (M y C muy igualados): ambos elementos están equilibrados.

Dilatado (4M o más, 4C o más): son muy productivos aunque sin ningún orden ni sistema.

Fenómenos especiales

Son aquellas expresiones, interpretaciones o respuestas que tienen un significado particular por sí mismas, con independencia del que puedan tener a nivel simbólico o de su notación.

Conciencia de interpretación: el sujeto afirma y repite que lo interpretado no es realmente así, sino solamente parecido o que le hace recordar tal o cual cosa.

Crítica del sujeto: cuando éste se critica a sí mismo. Indica siempre un sentimiento de inferioridad e inseguridad interior.

Crítica del objeto: cuando el sujeto critica la cosa interpretada o la interpretación en sí. Choque al color: es una especie de conducta estuporosa menos pronunciada que el fracaso y motivada por el estímulo afectivo del color. Puede ser un síntoma general de neurosis.

Choque al gris: consiste en un estupor ante la presentación de cualquier lámina acromática y especialmente la IV. Suele ser indicativo de angustia.

Choque al rojo: se produce cuando existen alteraciones en las láminas II y/o III.

Choque al espacio en blanco: se manifiesta cuando el sujeto presenta cierta duda o confusión al tratar de interpretar el espacio en blanco y finalmente logra una respuesta algo tímida.

Choque cinestésico: consiste en que las láminas en las que habitualmente tienden a aparecer respuestas de movimiento (I, II, III, IV), no se produzca en ellas ninguna cinestesia.

Acentuación de la simetría: consiste en hacer referencia repetidamente al carácter simétrico de las láminas.

Respuestas “o”: cuando la persona da dos o tres respuesta de una vez con “o” entre ellas.

Autorreferencia: el sujeto hace referencia a sí mismo o a sus propias vivencias. Son índice de egocentrismo.

Confabulaciones: se trata de una sobreelaboración extrema y extravagante del contenido de las respuestas. Suelen darla los esquizofrénicos.

Otras técnicas estructurales

La Técnica de manchas de tinta de Holtzman (HIT) se diseñó tomando al Rorschach como modelo.

El material lo forman dos series paralelas de 45 tarjetas cada una. Las hay acromáticas y coloreadas y algunas de las manchas son asimétricas. Su aplicación es individual a partir de los 5 años. Se obtiene una sola respuesta por tarjeta.

A cada respuesta le sigue una pregunta dual: ¿dónde se encuentra representado lo percibido dentro de la mancha y qué aspecto de ésta lo sugirió? Las 45 respuestas de la HIT se califican en 22 variables adicionales. Para cada variable se dispone de puntuaciones percentiles para muestras normales de niños y adultos, pero también para grupos desviados. Hay una versión reducida de 25 tarjetas en la que se esperan dos respuestas por tarjeta.

El Z-Test de Zulliger tiene como finalidad la evaluación de la personalidad. Se puede aplicar individual o colectivamente, mediante diapositivas a personas mayores de 16 años. Pretende realizar un sondeo para poder detectar una cierta estructura de la personalidad y evidenciar rasgos anormales y patológicos. Está inspirado en el Rorschach y consiste en tres láminas con imágenes no estructuradas de colorido diverso.

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