7.2. Influencia minoritaria: conversión e innovación

Las explicaciones de la influencia existentes hasta avanzados los años 70 consideraban que las únicas fuentes capaces de obtener una influencia eran las fuentes con poder reconocido (p. ej., las mayorías) en la medida en que eran capaces de crear una cierta dependencia en el individuo.

Una concepción completamente diferente de la influencia trató de mostrar que las fuentes desprovistas de poder también podían obtener influencia. Las ideas defendidas por movimientos minoritarios conseguían tener eco en la sociedad a pesar de ser grupos socialmente rechazados. Ello permitía suponer que las minorías pueden ser rechazadas a nivel manifiesto pero obtener influencia latente (efecto de conversión). Varios estudios confirmaron que mientras que una mayoría suele obtener más influencia manifiesta, una minoría suele obtener más influencia latente o efecto de conversión (Moscovici).

Sin embargo, el metaanálisis de Wood mostró que una minoría no tiene una mayor influencia latente que una mayoría, sino que ambas son capaces de obtenerla al menos en lo que respecta a medidas privadas, y que una minoría en términos de desviación social (p. ej. "militantes de un grupo extremista") obtiene un mayor efecto de conversión que una mayoría sin status social definido o definido en términos numéricos. Ej: el 12% de los miembros de un grupo.

Existe controversia respecto a si las minorías obtienen influencia mediante un proceso de naturaleza diferente al de las mayorías. Moscovici habla de dos procesos de naturaleza distinta. Turner y colbs defienden la existencia de un solo proceso. Estos autores consideran que la influencia minoritaria aumenta a medida que aumenta el número de tránsfugas de la posición mayoritaria a la minoritaria. Así, estos modelos consideran que la influencia minoritaria aumenta a medida que aumenta el número de miembros que la componen. Pero estos modelos se ven limitados a la hora de establecer predicciones diferentes en función del nivel manifiesto o latente de influencia. Probablemente la cuestión no está en decidir si se trata de uno o de dos procesos diferentes, sino de saber cuándo ambas fuentes pueden obtener una influencia a través del mismo proceso y cuándo cada una de ellas activará un proceso diferente.

Explicaciones de la influencia minoritaria

Consistencia, validación y conversión

Para Moscovici, las minorías y las mayorías obtienen su influencia mediante dos procesos diferentes. Cuando el sujeto está confrontado a una fuente minoritaria, se considera que la respuesta de la minoría se percibe como desviada. Una primera resistencia a la influencia que pueden encontrar las minorías es que su mensaje sea rechazado por la mayoría sin que se preste la más mínima atención a su contenido debido a que el estatus minoritario de la fuente es suficiente para que se rechace su posición.

Según Moscovici, para que una minoría supere el rechazo inicial del que es objeto y pueda obtener influencia debe conseguir activar en la mayoría un proceso de validación de los contenidos o de las razones de su posición. El proceso de validación permite una influencia latente, pues representa la integración de los postulados minoritarios en el modo en que el individuo tiene de percibir el objeto. Algunos estudios han mostrado que el sujeto presta cada vez más atención a los aspectos formales de la relación cuándo está confrontado con una mayoría, pero que presta más atención a las diferencias de opinión cuando está confrontado con una minoría. También se ha observado que la influencia minoritaria es mayor cuando la minoría argumenta su posición que cuando no lo hace.

¿Cuándo una minoría conseguirá que la mayoría valide su mensaje y cuándo no? Mantener una posición mayoritaria confiere seguridad al sujeto en su respuesta. Para que las proposiciones minoritarias sean validadas, una minoría debe crear un conflicto en la mayoría capaz de reducir la confianza que ésta tiene en su propia posición para motivarla a que preste interés a las proposiciones minoritarias. Según Moscovici, el conflicto implica la confrontación de diferentes puntos de vista. Defiende cinco estilos de comportamiento: implicación, autonomía, rigidez, consistencia y equidad.

Un primer factor que puede crear conflicto es la consistencia con la que la minoría avanza su respuesta. Distingue entre consistencia sincrónica (cuando los diferentes miembros de un grupo coinciden en sus respuestas) y consistencia diacrónica (cuando un mismo individuo repite sistemáticamente la misma respuesta en diferentes momentos). La consistencia permite que la minoría sea percibida como una verdadera alternativa en el modo de entender el objeto. La influencia es mayor cuando la respuesta de la minoría puede atribuirse a aspectos intrínsecos al objeto, p. ej, cuando la minoría varía sus respuestas en función de variaciones aparentes de un mismo objeto o cuando varía sus respuestas frente a diferentes objetos.

Otro estilo de comportamiento es la rigidez o estilo de negociación. Se refiere al grado de flexibilidad o rigidez en la expresión verbal o no verbal al que recurren las fuentes para obtener influencia. Hace referencia al modo en que se negocia una posición. La rigidez de una posición se caracteriza por la acentuación del extremismo de dicha posición y su incondicionalidad. El estilo de negociación se considera independiente de la consistencia con la que se expresa una posición. Los estudios realizados muestran que mientras que un estilo rígido permite aumentar sólo la influencia latente de una minoría, un estilo flexible permite también la influencia manifiesta.

También se ha observado que la validación de las posiciones minoritarias (y con ella su influencia) aumenta cuando el sujeto está motivado a dar un juicio correcto y no confía para ello en heurísticos como el status de la fuente, o cuando la minoría no confirma determinadas expectativas que el sujeto mayoritario tenía respecto a ella.

La resistencia a la influencia minoritaria

El análisis minucioso de los argumentos minoritarios es mayor cuando la posición minoritaria coincide con la posición del individuo. La explicación es que frente a una minoría el individuo espera estar en desacuerdo. Una fuente minoritaria puede hacer que el individuo valide sus argumentos. No obstante, esta actividad puede tanto aumentar la influencia como disminuirla. Falta saber por qué una minoría puede obtener una influencia por el mero hecho de activar un proceso de validación de su posición. La respuesta a esta pregunta viene dada por la naturaleza de la resistencia activada. La resistencia activada puede permitir que el blanco de influencia invalide o valide la posición minoritaria. Los mecanismos de la resistencia son:

  • Psicologización: mecanismo mediante el cual el individuo explica el contenido y la forma de un mensaje en función de las características de personalidad de la fuente. Debido a que las características de la minoría suelen ser negativas, ésta obtendrá difícilmente influencia manifiesta. Además, la influencia latente también se ve bloqueada porque el punto de vista de la fuente no puede ser construido como una alternativa válida. Constituye un proceso eficaz de resistencia a la influencia minoritaria.

  • Denegación: es otro proceso de resistencia a la influencia. Mediante la denegación el individuo despoja de toda credibilidad el punto de vista de la fuente. En lo que respecta a la influencia minoritaria, la denegación se considera paradójicamente asociada a cierta influencia latente.

  • Criptoamnesia social. La influencia puede aparecer cuando la mayoría es capaz de extraer el principio organizador de las posiciones minoritarias, de apropiárselo y reintegrarlo en su sistema de respuesta. La criptoamnesia social consiste en la aceptación de unas ideas o principios al mismo tiempo que se olvida y rechaza su verdadero origen (la fuente de influencia).

Naturaleza del pensamiento y descentración

Según Nemeth, la influencia minoritaria activa un tipo de pensamiento o de procesamiento de la información de naturaleza diferente al que activan las mayorías. El estrés asociado al desacuerdo con una mayoría y la mayor credibilidad asociada a su punto de vista hacen que el sujeto active un pensamiento convergente. El pensamiento convergente se caracteriza por una mayor focalización sobre el punto de vista de la fuente y una falta de consideración de respuestas o perspectivas alternativas.

El tipo de pensamiento activado frente a una minoría es divergente. Este tipo de pensamiento permite considerar alternativas tanto al punto de vista de la fuente como al punto de vista del propio individuo, permite la innovación. En un estudio de Nemeth y Wachtler la tarea de los sujetos consistía en encontrar una figura estándar contenida o no en una serie de seis figuras complejas. Resultados: se escogen más frecuentemente las figuras señaladas por la mayoría que por la minoría. Pero la minoría hizo que se escogieran más frecuentemente figuras nuevas. Se ha observado que las minorías obtienen este tipo de influencia debido a la originalidad de sus proposiciones o a que activan un proceso de descentración de la propia posición.

La descentración se consigue permitiendo que el individuo no perciba incompatibilidad entre su propia posición y la de la minoría o mostrando la necesidad de integrar diferentes puntos de vista.

Influencia minoritaria y categorización social

La teoría de la disociación postula una mayor influencia latente para una minoría exogrupo que para una minoría endogrupo debido a que la primera introduce una menor amenaza en el individuo. Esta hipótesis es opuesta a la que se desprende de la Teoría de la autocategorización que defiende que sólo las fuentes categorizadas como endogrupo pueden obtener un determinado tipo de influencia, por lo general latente. Para Turner la categorización no es un factor fijo. Una minoría puede ser percibida como endogrupo o como exogrupo en función del contexto de comparación: en un contexto endogrupal la minoría tiende a ser percibida como exogrupo, pero en un contexto intergrupal la minoría tiende a ser percibida como endogrupo y a aumentar su influencia.

Las minorías consiguen distinto tipo de influencia según sean percibidas como endo o exogrupo. Esto explica el efecto de conversión de la siguiente forma: la minoría sería rechazada a nivel manifiesto porque a este nivel la minoría sobresale como exogrupo opuesto al endogrupo, pero obtendría influencia latente porque el individuo la percibiría como endogrupo. Ciertos resultados sugieren que una minoría exogrupal también puede obtener una influencia latente. Las minorías endogrupales suelen obtener más influencia en medidas manifiestas cuando utilizan un estilo rígido o en tareas subjetivas. Las minorías exogrupales suelen obtener más influencia en medidas latentes cuando utilizan un estilo flexible o en tareas objetivas.

Crano propone que una fuente minoritaria endogrupal puede obtener una influencia indirecta cuando no amenaza la existencia del grupo. Hace referencia al contrato de indulgencia, según el cual, por cortesía hacia la minoría y con el fin de mantener la estabilidad del grupo, el individuo en posición mayoritaria hará un esfuerzo por comprender el punto de vista de la minoría que se traducirá en una influencia a nivel latente. Respecto a las minorías exogrupales, una influencia latente puede observarse sólo cuando el individuo las percibe de manera positiva y sus posiciones no amenazan la posición central del grupo.