10.6. Conclusiones de la investigación sobre estrategias de decisión en dilemas sociales

En contra de lo que predicen los modelos matemático-racionales de la Teoría de Juegos, la investigación psicosocial ha demostrado de forma bastante contundente que las personas no siempre persiguen su propio interés cuando tienen que tomar una decisión ante un dilema social. Al menos, no es ese el único motivo que las empuja a elegir una estrategia u otra. Es verdad que la búsqueda del beneficio personal tiene una gran fuerza para impulsar nuestros actos y que es difícil contrarrestarla, pero averiguando qué factores promueven la cooperación es posible evitar las consecuencias de decisiones o acciones que a la larga perjudiquen a todos.

El cuadro 10.5 muestra un resumen de los principales obstáculos para resolver satisfactoriamente los dilemas sociales a los que nos enfrentamos en la vida real y las soluciones que, según la investigación, podrían resultar efectivas frente a esos problemas. Como puede apreciarse, la conclusión a la que se llega es que tenemos mucho que aprender de nuestros ancestros. Curiosamente, las propuestas de solución suponen un acercamiento al modo de funcionamiento grupal que probablemente imperó durante la mayor parte de nuestra historia evolutiva. Sin embargo, las cosas han cambiado tanto desde aquellos tiempos que a menudo olvidamos lo necesaria que sigue siendo la cooperación para la supervivencia y para alcanzar un nivel aceptable de calidad de vida.

Cuadro 10.5. Principales obstáculos para resolver dilemas sociales y algunas de las soluciones sugeridas por la investigación psicosocial.

Obstáculos Soluciones
Los individuos buscan su propio beneficio, lo que actúa en detrimento del bien colectivo
  • Incentivar la cooperación (mediante refuerzos colaterales: garantías de reciprocidad, recompensas inmediatas, mejora de la reputación, saliencia de normas de cooperación para mover la conciencia...)
  • Castigar la falta de cooperación (penalización por abuso de recursos colectivos, censura social, saliencia del perjuicio personal a largo plazo por la falta de cooperación...)
  • Promover la identificación grupal para que el individuo adopte las normas del grupo y sus metas como propias (no recomendable en situaciones tipo dilema del prisionero)
  • Promover la empatía para que el individuo se centre en el beneficio del otro, y no sólo en el suyo (por el momento, a falta de más investigación, no recomendable en dilemas en los que esté en juego el bien colectivo)
La falta de conocimiento y de comunicación entre los implicados hace que desconozcan las intenciones del otro y desconfíen de su voluntad de cooperación
  • Facilitar la comunicación para que sea posible llegar a acuerdos sobre normas de conducta y a compromisos sobre su cumplimiento
Los individuos no perciben que sus decisiones y su conducta tengan un impacto importante en el bienestar o malestar colectivo
  • Facilitarles un feedback que les muestre las repercusiones, positivas o negativas, de sus acciones

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