6.3. Variables que influyen en el reconocimiento de las palabras

En ocasiones los experimentos sobre el reconocimiento de palabras son difíciles de interpretar porque existen otros procesos añadidos que pueden contaminar los resultados.

❖ El punto de unicidad es el punto de la palabra en el que se convierte en única del idioma, ya que no hay ninguna otra que comience por esos mismos fonemas (por ejemplo, “elf” en elefante). Sin embargo, existen palabras que tienen el punto de unicidad al final, por lo que hay que esperar a percibir todos los fonemas para reconocerla.

❖ Frecuencia léxica. Las palabras usadas con más frecuencia en un idioma se identifican más fácilmente y con mayor rapidez que las empleadas con menos frecuencia. Se han elaborado diccionarios de frecuencia en la mayoría de los idiomas para poder cuantificar de manera fiable la variable de frecuencia, extraída de ámbitos muy variados (literatura, revistas, etc). Las palabras más frecuentes son de función (de, la, que, y, el, en).

El corpus LEXESP incluye un conjunto de unos 5 millones de unidades léxicas escritas que ofrece la frecuencia absoluta y relativa, la familiaridad, concreción, imaginabilidad, etc. En los últimos años se han construido diccionarios a partir de los subtítulos de las películas y series televisivas. Mediante trabajos con técnicas de detección de fonemas, Foss encontró que las latencias para detectar el fonema eran claramente más cortas después de una palabra frecuente, porque exigía menor carga de procesamiento. Aunque realmente, la verdadera variable psicológica es la familiaridad subjetiva que las personas tienen con cada palabra, los resultados demuestran que estas puntuaciones guardan una estrecha relación con los índices objetivos obtenidos en los recuentos estadísticos, y el coeficiente de correlación es alto (r > 0,80). Por esta razón y por motivos prácticos, en los experimentos suelen emplearse los índices objetivos de los diccionarios de frecuencias.

Balota y Chumbley ponen de manifiesto que si la frecuencia fuera una variable que influye directamente en el acceso léxico, entonces su efecto debería ser patente en cualquier tarea que implique acceso léxico, pero no siempre ocurre así. En una tarea de categorización semántica, en la que los participantes debían decidir rápidamente si una entidad determinada pertenecía a una categoría semántica previamente fijada. Balota y Chumbley interpretaron que el efecto de la frecuencia encontrado en otros estudios, sobre todo en los basados en la tarea de decisión léxica era debido a las peculiaridades de la propia tarea, concretamente, al propio proceso de toma de decisión. De esta forma, consideran que la frecuencia de uso no influye realmente en el acceso al léxico mental, sino en el proceso posléxico de la toma de decisión.

No obstante, muchos autores defienden que la frecuencia léxica tiene una influencia real y automática en el reconocimiento de las palabras, y que surge en tareas que no requieren ningún tipo de decisión.

Por otra parte, el efecto de la frecuencia léxica podría quedar subsumido u oscurecido en las tareas de categorización semántica, en las que los tiempos son mucho más largos e influyen poderosamente otras variables, en particular la tipicidad de cada ejemplar dentro de una categoría.

Sin embargo, es difícil aislar el efecto de esta variable del de otras con las que normalmente guarda relación en el vocabulario de un idioma.

La variable frecuencia léxica tiende a relacionarse con otras variables, como el grado de concreción, el número de significados, la longitud de la palabra, etc.

❖ La edad de adquisición es una variable determinante, más importante incluso que la frecuencia de uso, no obstante, los estudios actuales tienen en cuenta ambas variables, así en tareas de decisión léxica el efecto de la frecuencia es mayor mientras que en categorización semántica la edad de adquisición es más influente.

Las palabras que los niños aprenden antes son las de mayor frecuencia. No obstante, en qué momento aprenden por lo general los niños cada palabra es realmente complicado. La medida objetiva más aceptada fue la de Morrison, Chappell y Ellis, consistente en presentar dibujos de objetos a niños de diferentes edades para que los nombraran. En cada dibujo se va probando en distintas edades y se toma como punto de corte cuando una mayoría de cierta edad es capaz de nombrar el dibujo. Para las palabras abstractas que son imposibles de representar mediante fotografías o dibujos se emplean las escalas subjetivas de edad de adquisición, que guardan una correlación muy alta con los resultados obtenidos presentando dibujos a los niños, y que se obtienen presentando una lista de palabras a adultos para que puntuen sobre una escala (generalmente de 1 a 7) la edad a la que creen que aprendieron cada palabra.

Lexicalidad. En la tarea de decisión léxica, el tiempo necesario para decidir que un estímulo es una palabra suele ser más corto que el que se requiere para decidir que no es una palabra, siempre y cuando estímulos no-palabras se ajusten a las normas ortográficas y fonológicas del idioma, es decir, que sean pronunciables y presenten secuencias admitidas en la lengua, como nizo, pecil, etc. (Pseudopalabras). Cuando esto no se cumple, los tiempos de rechazo son muy cortos.

Vecindad fonológica. Se consideran vecinos fonológicos de una palabra todas aquellas que comparten todos los fonemas, excepto uno, y en las mismas posiciones. Así, las palabras topo, tuno y toro son vecinas de tono.

Hay palabras con muchos vecinos, y palabras ermitañas, que no tienen vecinos, como tifus. La mayoría de los estudios encuentran que la vecindad fonológica tienen efectos inhibitorios en el reconocimiento de palabras habladas, ya que, cuantos más vecinos tiene una palabra, más se tarda en reconocerla (mayor es el número de competidores que hay que inhibir para lograr su reconocimiento). Además, si se trata de vecinos de alta frecuencia es más difícil su inhibición. Cuando una palabra tiene muchos vecinos y, además, éstos son de alta frecuencia, sus tiempos de reconocimiento son mucho mayores que cuando tiene pocos vecinos y éstos son de baja frecuencia.

Efecto del contexto (priming). En los experimentos típicos de priming se presenta un punto de fijación durante 500 o 1.000 ms, después se presenta el prime durante un tiempo muy breve, en torno a los 250-500 ms y un momento después se escucha el target que los sujetos tienen que responder. La separación entre el prime y el target se denomina stimulus onset asynchrony (SOA). Los efectos del priming se calculan siempre comparando los tiempos de reconocimiento de la palabra target cuando va precedida del prime (mesa-silla) respecto a si va precedida de una palabra no relacionada (coche-silla). Dichos efectos pueden ser facilitadores, si disminuyen los tiempos de reconocimiento, o inhibidores si los aumentan, dependiendo del SOA y del tipo de relación entre prime y target (priming semántico, fonológico, de repetición, sintáctico, afectivo).

El fenómeno del priming afecta sólo a las palabras reales, no a las no-palabras, indicando que se trata de un efecto lingüístico, y no puramente perceptivo.

❖ La Imaginabilidad se refiere a la facilidad con que uno puede imaginar el significado de una palabra. Las palabras concretas y altamente imaginables se recuerdan mejor en las pruebas de memoria. La variable imaginabilidad al ser cuantificada mediante escalas subjetivas, en los que los participantes tienen que puntuar sobre una escala, entre los valores 1 y 7 (fácil de imaginar-difíciles de imaginar), que puede ser afectada por otras variables relacionadas. Sin embargo, en numerosos estudios, a través de análisis estadísticos, se ha puesto de manifiesto la influencia independiente de la imaginabilidad.

❖ La Polisemia es el número de significados que tiene una palabra. Los resultados indican que las palabras que tienen mayor número de significados se reconocen más rápido que las que tienen pocos significados, especialmente cuando se trata de palabras de baja frecuencia. Además, los significados de las palabras polisémicas tienen cierto parentesco semántico. Por el contrario, las palabras homógrafas tienen también varios significados, pero sin la menor relación entre ellos (por ejemplo la palabra banco).

Morfología. Se han propuesto dos hipótesis alternativas sobre el reconocimiento de las palabras morfológicamente complejas:

  • La Hipótesis del listado exhaustivo sostiene que cada palabra compuesta tiene su propia representación léxica independiente. La frecuencia de cada palabra es la que determina los tiempos de reconocimiento.
  • La Hipótesis de la segmentación obligatoria mantiene que las palabras son segmentadas en sus morfemas componentes, por lo que se accede a la raíz y a los afijos de manera independiente, de forma que, lo que determina el reconocimiento es la frecuencia de la raíz y de los afijos correspondientes.

Modelo mixto o dual asume ambas posibilidades de procesamiento. Las palabras de morfología irregular y las palabras frecuentes cuentan con su propia representación léxica, reconociéndose directamente, mientras que las palabras regulares y de baja frecuencia se descomponen en raíz y afijos.

Contenido emocional. Los tiempos de reacción son más rápidos para las palabras con alta carga en determinadas dimensiones emocionales. Así, las palabras tabú se recuerdan mejor en pruebas de memoria, deteriorando el recuerdo de la palabra precedente y posterior dentro de una lista.

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