9.7. Aportaciones a partir de los estudios con imágenes cerebrales

La resonancia magnética (RM) es actualmente la técnica de imagen más usada. Una de sus aplicaciones, la resonancia magnética funcional (fMRI), está produciendo una revolución en el estudio de la actividad cerebral. Su resolución espacial es superior a otras técnicas y se trata de una técnica inócua que puede utilizarse sin peligro. Sin embargo, se trata de una técnica difícil y cara, el diseño de los experimentos no es sencillo y el análisis de los datos es complejo.

La fMRI usa el escáner para registrar los cambios en el metabolismo cerebral asociados a la actividad neuronal que se produce en el cerebro mientras los individuos realizan diferentes tareas cognitivas. El descubrimiento de que las imágenes por resonancia magnética pueden utilizarse para hacer mapas de la función hemodinámica del cerebro ha permitido extender las imágenes anatómicas estructurales.

Principales ventajas de la resonancia magnética funcional:

  • No es necesario inyectar isótopos radiactivos en el paciente o en el sujeto experimental.

  • El tiempo necesario para la realizar el escaneo es corto.

Imágenes funcionales y memoria de trabajo 

Estudios con humanos apoyan numerosos estudios basados en que la corteza prefrontal (PFC) lateral es la zona cerebral implicada en la realización de distintas tareas de memoria de trabajo.

Diferentes tipos de tareas de memoria de trabajo parece que producen patrones de activación en la corteza prefrontal. Así por ejemplo, estímulos de tipo verbal suelen activar el hemisferio izquierdo mientras que otros estímulos de tipo espacial suelen activar el hemisferio derecho.

La PFC parece ser la región cerebral más importante para la memoria de trabajo. Los resultados de estudios realizados con fMRI muestran que esta zona es esencial para el mantenimiento activo de las representaciones internas de la información durante un breve periodo temporal.

Imágenes funcionales y memoria episódica

Los estudios e investigaciones que se han realizado han permitido mostrar que otras regiones como las cortezas prefrontal y parietal influyen en la memoria episódica. Prácticamente todos los estudios realizados han encontrado que la activación con el lóbulo temporal medio correlaciona con la formación de la memoria episódica y desempeña una función crucial en esta memoria declarativa.

Los resultados de imágenes cerebrales dictan que la activación en el hipocampo durante la codificación correlaciona con la recuperación episódica de los detalles que rodeaban los eventos, pero no diferenciaba entre los ítems reconocidos correctamente y los olvidados.

El reconocimiento con los estímulos previos depende de dos procesos: la recuperación del estímulo en el contexto de otra información asociada y la familiaridad con los rasgos del estímulo. Muchos resultados sugieren que la recuperación de información a partir de la memoria episódica y la familiaridad son procesos que depende de diferentes subregiones del lóbulo temporal medio. El hipocampo tiene un papel primordial en la recuperación del estímulo pero no en el sentimiento de familiaridad.

Correlatos neurales de la memoria implícita

Estudios con resonancia magnética funcional en jóvenes han mostrado la sensibilidad de las regiones visuales (occipito-temporales) posteriores de la corteza cerebral a manipulaciones perceptivas de los estímulos que implican el cambio de alguna dimensión estimular de la fase de estudio a la fase de prueba, y que el priming se mantiene a través de transformaciones del objeto como el color, el punto de vista, el tamaño o ejemplar.

Contenido relacionado