6.4. Falsas memorias

El término "falsas memorias" se refiere a casos o circunstancias en las que estamos seguros de poseer recuerdos veraces sobre ciertos eventos que en realidad nunca nos han pasado o no han ocurrido en realidad. Las memorias falsas son importantes porque son una muestra de que los recuerdos contenidos en la memoria no son una copia literal del pasado sino que dependen de procesos constructivos que pueden estar llenos de errores, distorsiones e incluso ilusiones.

Lo importante de las falsas memorias es que se trata de una característica del recuerdo normal más que del recuerdo patológico.

Uno de los ejemplos más estudiados sobre el reconocimiento falso surgió a partir de los estudios de Elizabeth Loftus: la información sugerida por el experimentador reemplaza el evento presentado inicialmente. El reconocimiento falso obtenido con el paradigma de la información equívoca se debe en gran medida por confusiones ocurridas en el seguimiento de la fuente. La persona no puede recuperar información sobre si la información sugerida fue presentada inicialmente en el video o si ocurrió únicamente en la narración posterior.

Los estudios experimentales han usado distintas estrategias de verificación tales como la evaluación de la memoria usando estímulos controlados específicos, haciendo que los participantes lleven registros precisos de los eventos para probarlos después o intentando corroborar hechos sobre la memoria a partir de otras fuentes.

El estudio científico de las falsas memorias ha dado lugar a investigaciones que pueden clasificarse en dos tipos de fenómenos: los informes falsos espontáneos y los informes falsos implantados. Los espontáneos se deben a mecanismos de distorsión endógenos que forman parte del funcionamiento cotidiano de la memoria mientras que los implantados se corresponden a una desinformación exógena que se ha proporcionado de manera deliberada o accidental en las memorias de las personas.

Las características generales de los estudios realizados en este campo son tres:

  1. Los participantes son expuestos a algún evento que deben recordar

  2. Se interpola una actividad de algún tipo que el participante tien que realizar

  3. Los participantes en el estudio tienen que realizar una prueba de memoria

Los experimentos espontáneos sobre falsas memorias han mostrado tres resultados principales:

  • Los estímulos “objetivo” son aceptados en mayor proporción que los distractores

  • Los distractores con significado consistente se aceptan en mayor proporción que los otros distractores

  • Los distractores inconsistentes se aceptan en proporciones mayores que los distractores no relacionados

En estudios sobre implantación, la información engañosa que se presenta antes de que se ponga a prueba la memoria, consiste en sugestiones sobre el material no presentado pero relacionado; que está en conflicto con objetivos específicos o que no lo está.

Los principales resultados indican que:

  1. Las tasas de acierto son menores para los estímulos-objetivos cuando se presenta información conflictiva que cuando no se presenta.

  2. Las tasas de falsas alarmas para los distractores son mayores cuando se han presentado como desinformación que cuando no.

Estos dos resultados se denominan efectos de desinformación. Sin embargo, el primero se conoce como efectos de la desinformación mientras que el segundo se denomina elevación de las falsas alarmas.

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