2.2. Dirección de la motivación

Concepto de dirección

Para explicar la conducta motivada es necesario que el individuo pueda seleccionar los objetivos o metas hacia donde dirigir sus conductas.

Para que se produzca la conducta motivada es esencial considerar la dirección de la conducta que realiza el individuo; es decir, cómo éste va cambiando de una actividad a otra.

La dirección proporciona la posibilidad de variedad de acciones y tendencias que van a mostrar los individuos en las diferentes situaciones y estados internos del organismo. Se refiere a las características selectivas por las cuales se produce la variación de la clase de objetivos a los que responde el individuo.

La dirección es un índice del estado motivacional que tiene el individuo, y por eso adquiere una importante función para predecir la conducta motivada.

Cuando la dirección de la conducta es única, no resulta relevante, pero cuando existen varias posibilidades de elección, que le permitan decidir qué conducta hacer y hacia dónde orientarla, es más difícil que se produzca la predicción de la conducta motivada, y en estos casos, adquiere una importante consideración.

Para Fernández-Abascal, la direccionalidad de la conducta abarca tanto a los objetivos determinados genéticamente como a las metas y objetivos típicos del comportamiento humano.

Variables de la dirección

En general, todos los organismos están en un estado de continua motivación, debido a que siempre existe algún objetivo hacia el cual dirigir sus conductas.

Conseguir un determinado objetivo, dependerá del esfuerzo, persistencia y dedicación del individuo, así como de su relevancia y de lo dispuesto que esté a lograrlo.

Palmero señala dos variables que intervienen en la consecución de los objetivos:

  1. La expectativa de la consecución del objetivo: dependiendo de la proximidad o lejanía que perciba subjetivamente con respecto al objetivo, el individuo realizará su consiguiente actuación.

  2. Su grado de atracción: cuanto más atractivo sea el objetivo para él, mayor será su nivel de motivación, y por consiguiente su actuación estará más encaminada a su consecución.

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