5.5. Teorías de la relevancia

5.1. Teoría de la relevancia de Sperber y Wilson

Según la Teoría de la Relevancia (Sperber y Wilson) el razonamiento se encuentra determinado por las expectativas que tienen los sujetos sobre la relevancia suscitada por el contenido y contexto de la tarea. Los autores sostienen que en la tarea de selección lo que se pide a los sujetos es seleccio-nar aquello que sea relevante para el proceso de inferencia.

Sperber y Wilson parten del supuesto de que los procesos cognitivos se guían por la información que sea más relevante en ese momento y sobre la que acomodan un contexto de supuestos para maximizar su relevancia (Primer principio Cognitivo de Relevancia) Cuanto mayor son las expectativas sobre los efectos cognitivos mayor será la relevancia y cuanto mayor sean los costes del procesamiento menor será la relevancia.

El ser humano está preparado para interactuar con el ambiente, y con la información más saliente y que sea fácil de representar. Sin embargo, la información que se comunica difiere de la información ambiental puesto que en general suscita relevancia. Todo acto de comunicación transmite una presunción de su propia relevancia (Segundo principio Comunicativo de Relevancia) Este principio garantiza que espontáneamente se ponga en marcha el proceso de comprensión ante la emisión de un acto comunicativo.

En el laboratorio encontramos que las tareas suelen ser tan artificiales que las expectativas de relevancia de los individuos son mínimas.Las consecuencias se pueden probar directamente en el orden en qe se encuentran disponibles y se obtiene una conclusión cuando se alcanzan las expectativas de relevancia. Las consecuencias más pertinentes:

  1. la regla implica que cualquier tarjeta con una (p) tendrá una (q) por el otro lado. 
  2. La regla implica que en la mayoría de los contextos hay casos p y q.
  3. La regla contradice el supuesto de que hay casos de (p) y (¬q)

Para que los sujetos logren una interpretación del condicional como una negación de los casos (p) y (¬q) como la afirmación de que no hay casos (p) y (¬q) (negación implícita) hace falta que esta consecuencia sea por lo menos tan accesible y rica en las expectativas sobre los efectos cognitivos como los casos (p) y (q), entendido desde la interpretación de la regla y no desde su aplicación.

Para generar una tarea de selección se proponen unas directrices:

  1. Seleccionar características sencillas de forma que (p) y (¬q) resulte tan fácil como (p) y (q): “soltero” -> combina “ser varón” (p) y “no estar casado” (¬q)
  2. Generar un contexto donde los efectos cognitivos de los casos “p y ¬q” sean mayores que los de “p y q” (que el conocimiento de p y q sea trivial).
  3. Presentar la tarea de forma pragmática para que la artificialidad no desvíe la atención de los sujetos: introducir la regla dentro del contexto de una historia y que sea uno de los personajes el que la exponga.

Sperber, Cara y Girotto 1995 diseñaron cuatro experimentos para analizar la versión abstracta y varias temáticas de la tarea de selección vs distintas versiones de la tarea donde se manipularon los efectos cognitivos y el coste dela relevancia. Los resultados se ajustaron a las predicciones de la Ta de la Relevancia y mostraron la utilidad de las directrices propuestas con el fin de generar una tarea de selección sencilla y con resultados correctos. La explicación de estos resultados se extiende a los efectos de facilitación encontrados en la negación explícita y con los términos deónticos. Cuando se utiliza la negación:

“Si hay una consonante por un lado, entonces no hay número par por el otro”

Las tres consecuencias más pertinentes serían las siguientes:

  1. la regla implica que cualquier tarjeta (p) tendrá por le otro lado una (¬q)
  2. la regla implica que en la mayoría de los contextos hay casos (p) y (¬q) (negación explícita)
  3. la regla contradice el supuesto de que hay casos p y q (negación implícita)

Los sujetos seleccionan las tarjetas (p) y (q) porque la negación implícita requiere menos coste y los efectos cognitivos son los de la interpretación de la negación.

Los autores indican que la versión indicativa y la deóntica son dos tareas diferentes. En la primera se razona sobre la verdad de la regla, mientras que en la deóntica se hace a partir del cumplimiento de una regla. Los efectos de facilitación encontrados en la versión deóntica se explican por su interpretación dentro de un contexto. Una regla que no contenga el término “debe” puede interpretarse como algo que debería hacerse siempre y cuando la regla tenga sentido en el contexto pragmático. En la versión abstracta no hace que la regla se interprete como un deber, mientras que sí en la deóntica aunque no vaya explícito el término: “Si hay una consonante por un lado, entonces “debe” haber un no impar por el otro” (debe siempre) “Si una persona bebe alcohol, entonces es mayor de edad” (no está el término “debe” pero se interpreta) Cuando en la versión indicativa se logra la interpretación del condicional como una negación de la existencia de casos p (hay consonante por un lado) y ¬q (no debe haber impar por el otro = par), y en la versión deóntica como una interpretación de la ocurrencia p y ¬q, se resuelve la tarea correctamente.

5.2. Teoría heurística y analítica de Evans

Evans distingue dos procesos para explicar el razonamiento: los heurísticos y los analíticos. Los heurísticos seleccionan la información relevante y son procesos pre-atencionales de naturaleza pragmática. La información seleccionada pasa a los procesos analíticos en donde tiene lugar el razonamiento, aunque no existe un compromiso explícito con el tipo de modelo que permitiría explicar las inferencias.

Ya sabemos que las respuestas más frecuentes en el condicional, son (p) y (p y q). La interpretación original de Wason fue que los sujetos mostraban sesgo hacia la confirmaciónde la regla y no perseguían su falsación. Sin embargo Evans 1972, descubrió que se daba la posibilidad de que se diera otro sesgo, el emparejamiento. Este consistía sencillamente en que los sujetos estuvieran seleccionando las tarjetas que coincidieran con los términos de la regla y que no pensaran en esa “afirmación” de Wason. En versiones afirmativas no se distingue entre ambos sesgos, por lo que se investigó con las negaciones.

“Si hay una consonante por una cara, entonces hay un número impar por la otra”.

Si ocurre el sesgo de emparejamiento, las tareas elegidas coincidirían con los términos de la regla sin la negación y además sería lo correcto.

“Si hay una consonante por un lado, entonces no hay un número impar por el otro”

(si p, entonces ¬q)

Según el sesgo de confirmación se buscarían confirmar la regla y seleccionarían las tarjetas (p) y (¬q) , mientras que si se da el sesgo de emparejamiento se seleccionarían las tarjetas (p) y (q) (consonante y no impar). Los resultados apoyan la hipótesis del emparejamiento. La selección de la información se explica por dos heurísticos:

  • uno se pone en marcha por término “Si” del condicional y hace que el sujeto se centre en el antecedente, y
  • el otro es de carácter más general y hace que la atención se dirija hacia el tema del enunciado.

Ante una regla con una negación explícita, el sujeto se focaliza sobre el antecedente y el consecuente y que pase de los procesos heurísticos sin haber razonado. Se seleccionan las tarjetas relevantes, salientes, prominentes, sin pasar por la parte analítica. En otras pruebas como en la tabla de verdad, la etapa analítica se pone en marcha y filtra parte de la información que ha sido seleccionada en la etapa heurística.

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