5.4. La ecología del comportamiento

La Ecología del Comportamiento es el estudio del comportamiento animal desde un punto de vista evolutivo, es decir, cómo las estrategias comportamentales adoptadas por los animales constituyen adaptaciones a su ambiente particular, o lo que es lo mismo, cómo la conducta afecta, influye o determina la aptitud de los animales.

Como rama de la Biología Evolucionista tiene por objetivo establecer hasta qué punto es cierto que la conducta de los organismos maximiza su aptitud inclusiva. La Ecología del Comportamiento asume que la conducta es un conjunto de rasgos fenotípicos diseñados por la selección natural, esto implica que los rasgos conductuales son adaptaciones que poseen una menor o mayor plasticidad en función de circunstancias ambientales.

En último término los individuos se esfuerzan por obtener de la naturaleza lo que necesitan y cuando no les queda más remedio, compiten unos con otros por los escasos recursos encontrados. Para eso están los mecanismos conductuales diseñados por la selección natural para que los animales sean capaces de aplicar estrategias optimizadoras.

Estrategias conductuales y toma de decisiones

Al decir que los animales aplican estrategias estamos afirmando que siguen una serie de reglas para tomar decisiones óptimas. Por optimización entendemos un conjunto de estrategias encaminadas a la obtención del máximo beneficio con el mínimo coste, o lo que es lo mismo, maximizar el rendimiento de la inversión. Para estudiar las estrategias conductuales de los animales nos servimos de dos tipos de estrategias de investigación, las que se basan en la teoría de la optimización y las que aplican la teoría de juegos.

Modelos de optimización

Los modelos de optimización utilizados por la EC como método de investigación para demostrar que la conducta es adaptativa se basan en los mismos principios que la economía humana, en este caso, la utilidad o beneficio se mide en términos de aptitud. Debido a que hay una gran distancia entre la aptitud biológica y la conducta actual, hay que restringirse a medir el rendimiento de cada conducta en su contexto concreto.

Teoría del forrajeo óptimo

Todo animal necesita obtener energía suficiente para la gran cantidad de actividades que desarrolla al cabo del día. Esta energía se obtiene de la comida que ingiere. Pero la búsqueda, procesamiento y digestión también suponen una inversión de energía. Los animales deberán decidir cuándo les será rentable en comparando las alternativas posibles. Esta decisión está influida por: la calidad de la comida, el tiempo dedicado a buscarla, el tiempo de preparación para su consumo, etc. Es decir tienen que valorar el rendimiento neto, que es la diferencia entre la energía obtenida y la gastada en el proceso. También han de considerar las limitaciones biológicas específicas de la especie de que se trate. La estrategia será cuando maximiza la utilidad, cuando la diferencia entre coste y beneficio sea máxima.

Los estorninos

Un ejemplo es el de los estorninos. La modelización del comportamiento de forrajeo de los estorninos presupone que éste trata de maximizar la tasa de ganancia de la energía, que en este caso es la función de la energía neta proporcionada por las larvas dividida por la suma total del tiempo dedicado a ir y venir del lugar de forrajeo más el tiempo de recogida y almacenamiento en el pico. El teorema de los rendimientos decrecientes asegura que cuanto más largo sea el viaje de ida y vuelta, mayor será el número de larvas para cada viaje.

La dieta del Alce

Otro ejemplo es la dieta del alce. Cualquier ser vivo heterótrofo necesita una dieta equilibrada.

Entre los herbívoros, una necesidad esencial es el sodio. Para cubrir sus necesidades de sodio, poco abundantes en los vegetales, recurren a las plantas acuáticas pero sólo el tiempo imprescindible para cubrir sus necesidades de sodio mínimas, ya que estas plantas son muy bajas en calorías. El resto del tiempo se alimentan de plantas terrestres donde la tasa de energía obtenida por unidad de tiempo es mayor.

La Teoría de Juegos y las Estrategias Evolutivamente Estables (EEE)

Cuando la aptitud no depende sólo de lo que uno haga sino de qué es lo que hacen los otros, hablamos de acciones interactivas. Las decisiones en el contexto de las interacciones sociales se modelizan según La Teoría de Juegos. La teoría de juegos permite establecer a priori cuál es la decisión óptima, decisión con la que podemos comparar lo que realmente observamos en los animales. Si ambas coinciden podremos afirmar que la selección natural es la explicación a esa conducta.

Teoría de Juegos: Conceptos básicos

La Teoría de Juegos se aplica tanto a los juegos propiamente dichos como a situaciones de la vida real donde los individuos compiten y/o colaboran con un objetivo. Los presupuestos básicos de la Teoría de Juegos es que los “jugadores” son egoístas racionales, que a partir de la información que poseen seguirán la estrategia que les proporcione la máxima utilidad.

¿Qué estrategia es la mejor? La Estrategia Evolutivamente Estable

Para que una estrategia sea evolutivamente estable tiene que cumplir algunas condiciones. Técnicamente una estrategia evolutivamente estable es aquella que si es desplegada por toda o la mayoría de la población, no puede ser invadida por ninguna otra. En términos biológicos, asumiendo que las estrategias conductuales están codificadas genéticamente, una estrategia dada evolutivamente estable es la que si toda o la mayor parte de la población la despliega , cualquier mutante que despliegue una estrategia alternativa se verá seleccionado en contra, es decir, tendrá menos éxito reproductivo.

El dilema del prisionero

Consiste en un ejemplo de juego que representa muchas situaciones sociales y es utilizado en numerosas investigaciones.

Un ejemplo de dilema del prisionero aplicable a la conducta humana es la Tragedia de los Comunes.

Cuando se explota colectivamente un recurso público, está claro que una explotación responsable que permita la regeneración del recurso será más rentable para todos; pero ocurre que el que explote el recurso al máximo obtendrá más beneficios, lo que ocurre es que todos van a sobreexplotar el recurso, con la consiguiente pérdida para todos, pero por otra parte restringir voluntaria e individualmente la explotación de un recurso comunal no es evolutivamente estable.

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