5.6. Motivaciones relacionadas con la evaluación del Yo

Autoensalzamiento

Es la motivación para obtener o mantener el autoconcepto o evaluaciones positivas de uno mismo. Según esta teoría:

La necesidad de autoensalzamiento aumenta cuanto mayores son los deseos de pensar favorablemente sobre uno mismo.

Las personas no sólo buscan tener una imagen favorable de sí mismas, sino que también se esfuerzan por mostrar a los demás sus aspectos positivos, bien de manera explícita, o bien de manera sutil. (Relacionado con el motivo básico de pertenencia). Se hace todavía más fuerte cuando la imagen de la persona se ha visto empañada por algún motivo.

A pesar de que en contextos académicos o laborales la motivación por autoensalzamiento se asocia con una baja autoestima y sensación de malestar, en general es considerada como algo beneficioso para las personas.

Un ejemplo de autoensalzamiento es el optimismo poco realista, también llamado optimismo ilusorio y sesgo optimista. Es el proceso por el cual las personas creen que para ellos será más probable experimentar situaciones positivas. Esto las hace sentirse más felices. Este sesgo suele ir acompañado de otro cuyo efecto no es beneficioso, la ilusión de invulnerabilidad que lleva a esas personas a pensar que tendrán menos probabilidades de experimentar situaciones negativas en comparación con otras personas similares, lo que produce llevar a cabo conductas arriesgadas.

¿Cuál de las tres es la motivación más fuerte? Sedikides afirma que es el autoensalzamiento, seguido de la autoverificación y, por último, la autoevaluación, pero depende de la situación específica.

El componente evaluativo del conocimiento de uno mismo: la autoestima.

La autoestima es la actitud del individuo hacia sí mismo, la valoración que cada persona hace de todo lo que está incluido en su autoconcepto a lo largo de una dimensión de positividad-negatividad. Es aceptado que las personas tienden a proteger su autoestima, a mantenerla si es positiva y a aumentarla si no lo es.

Otro factor importante es la identificación grupal: es posible que incluso perteneciendo a un grupo que habitualmente es discriminado, las personas mantengan una autoestima positiva si se sienten identificadas con dicho grupo.

También es importante que la información incluida en el autoconcepto sea distintiva. La autoestima más baja se produce cuando las personas consideran que las características que les gustan de las que les autodefinen son comunes y las que no les gusta son atípicas

La autoestima como termómetro de la aceptación del grupo:

La búsqueda de una autoestima positiva es una necesidad universal y está relacionada con el motivo de potenciación personal (necesidad de todo ser humano de sentirse especial) que se manifiesta de forma diferente según la cultura:

  • En culturas individuales: la tendencia al autoensalzamiento y autopromoción lleva a los individuos a sentirse especiales.

  • En culturas colectivistas: si consiguen ser miembros dignos del grupo al que pertenecen se sienten mejor.

Leary y sus colegas

Hipótesis sobre el posible origen evolutivo de la necesidad: este motivo impulsaba a nuestros ancestros a disminuir la probabilidad de ser ignorados o rechazados por el grupo. Cuando existiera algún indicio de rechazo o exclusión, la autoestima disminuiría y la persona amenazada buscaría el problema que ha puesto en peligro su pertenencia para corregirlo.

De esta forma la autoestima actuaría como un sociómetro y su nivel alto o bajo no se debería a que los individuos estuvieran contentos o no consigo mismos, sino a que consiguieran mantener la pertenencia a grupos sociales.

Numerosos estudios apoyan esta teoría evolucionista de Leary y muestran que:

  • La experiencia de sucesos con gran probabilidad de provocar rechazo o exclusión correlaciona positivamente con el descenso de la autoestima.

  • La exclusión efectiva disminuye la autoestima.

  • La baja autoestima va unida a una percepción de rechazo por parte de los otros.

  • Las amenazas de autoestima provocan conductas de búsqueda de aprobación social.

  • El rechazo social disminuye la autoestima más de lo que la aceptación social la aumenta.

Una de las formas de conseguir o aumentar una autoestima positiva es el autoensalzamiento, las personas que no muestran esta motivación o que no lo hacen correctamente , son tendentes a la depresión e incluso a las enfermedades mentales. Hay estrategias que las personas pueden utilizar para afrontar posibles amenazas al autoconcepto y a la autoestima que pueden afectar a su salud y dañar su autoconfianza.

Fuentes de amenaza de autoestima:

  • Fracasos: suspender, perder un partido

  • Inconsistencias: situaciones inesperadas que ponen en cuestión qué clase de persona es.

  • Estresares: situaciones repentinas que exceden la capacidad de afrontamiento de la persona.

Estrategias de afrontamiento:

  • Escapar de la situación que supone la amenaza.

  • Negación: Tomar alcohol y/o drogas para distraer la atención de algo estrenaste.

  • Reducir la amenaza: Reevaluarse y reafirmar los aspectos positivos de uno mismo.

  • Autoexpresión sobre la amenaza: Hablar y/o escribir sobre el estado emocional y las reacciones conductuales desarrolladas ante la amenaza (produce mejora).

  • Atacar la amenaza: Desacreditar la base en la que se apoya la amenaza, negar la responsabilidad de haber fallado o poner excusas que expliquen el fracaso.

Algunos estudios defienden que la baja autoestima es la causa de determinados comportamientos antisociales (crimen, delincuencia, drogadicción), sin embargo otros apoyan que la baja autoestima no es la causa sino la consecuencia. Lo cierto es que en realidad puede ser una mezcla de ambas cosas.

Autoverificación

Es la motivación para confirmar la imagen que tenemos de nosotros mismos. A las personas nos gusta que los demás nos vean tal como nos vemos nosotros mismos.

Si pensamos que la imagen que los demás tienen de nosotros coincide con la que tenemos nosotros mismos se produce un doble efecto positivo: para nosotros (nos sentimos conocidos y comprendidos, indica que nuestra percepción es correcta; es más fácil para nosotros saber cómo comportarnos ante los demás y cómo los demás reaccionarán ante nosotros) para los otros (aumenta la credibilidad y confianza que tenemos en ellas al confirmar nuestras auto-expectativas).

Según la teoría de la autoverificación, debido a la necesidad de coherencia psicológica, nos gusta que los demás nos digan y piensen que somos tal y como creemos.

Para lograr la coherencia de modo conductual podemos hacer uso de tres estrategias.

Buscar una interacción de forma selectiva, estableciendo relaciones con las personas que sepamos que nos ven tal como nos vemos nosotros mismos.

Mostrar señas claras de identidad para que se reconozca más fácilmente cómo somos, como vestirnos o peinarnos de una manera determinada.

Aumentar nuestros esfuerzos para elicitar información auto-confirmartoria, como solicitar feedback sobre nosotros mismos en relación con las características que estamos seguros de poseer (sobretodo si sabemos que su percepción no coincide con nuestra autoimagen).

Para lograr la coherencia de manera cognitiva desarrollamos una percepción de la realidad compatible con cómo nos vemos nosotros mismos, y podemos hacerlo mediante tres estrategias:

  • Por atención selectiva: especialmente motivados para buscar feed-back que confirme nuestras creencias.

  • Por el recuerdo selectivo: recordamos mejor la información que confirma la imagen que tenemos de nosotros mismos.

  • Por la interpretación selectiva: mayor validez al feedback que confirma nuestra autoimagen.

Autoexpansión

De acuerdo con este modelo, las personas están motivadas para acrecentar sus capacidades al menos en cuatro dominios diferentes:

  • Intelectual.

  • Material.

  • Social.

  • Trascendente.

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